Concepto de simulacro

La palabra simulacro nos remite etimológicamente al vocablo latino “simulacrum”, a su vez derivada de “similis”, en el sentido de similar. Por ello, un simulacro imita a otra cosa, apareciendo como real, cuando en realidad es una imitación o representación falsa de la misma.

Los simulacros tienen la finalidad de crear situaciones irreales de peligros o desastres, para practicar cómo debería actuarse ante esas emergencias, siguiendo un protocolo, y así lograr minimizar las consecuencias dañosas.

Ante situaciones de incendio, naufragio, ataques armados, etcétera, la gente que se encuentra en edificios púbicos o en conglomerados urbanos, tiende a desesperarse y no tomar medidas racionales, que solo agravan la situación, agregando, con su pánico, actos indeseables; como correr alocadamente, gritar, empujar y pisar a quienes tienen por delante, etcétera, como una respuesta natural a la supervivencia, que, en definitiva, termina perjudicando a todos.
Por eso, si se arma un escenario ficticio de la situación de emergencia, y se practica el mejor modo de proceder, será más probable, que, si la situación sucede en la realidad, las personas estén entrenadas en cómo deben actuar, aunque estén presas del miedo, lo que resulta inevitable. En general se hacen con aviso previo, aunque para que sea aún más real, en ocasiones, se hace creer a los participantes que la emergencia es cierta.

También suelen hacerse simulacros antes de realizar acciones peligrosas, como, por ejemplo, una intervención quirúrgica riesgosa, el asalto armado a una posición enemiga; o para entrenar a estudiantes antes que comiencen a ejercer la profesión para la que se están formando.

Ejemplos: “En mi colegio se hizo un simulacro de incendio, que supervisaron los bomberos, y nos enseñaron cómo debemos ir evacuando el edificio, desde que suena la alarma, en forma ordenada, y siguiendo a quien se designó como guía”, “Los soldados entrenaron en un simulacro de ataque, el modo en que cada uno debe proceder”, “Los cirujanos, hicieron un simulacro sobre un muñeco, para practicar la operación que mañana le harán al paciente” o “Los estudiantes de Derecho asistieron a un simulacro de juicio, para aprender prácticamente su profesión”.

También se habla de simulacro para referirse a toda acción fingida: “La buena conducta que mostrabas frente a tu familia, ha sido solo un simulacro, ya que con tus amigos, hacías toda clase de fechorías” o “No te asustes con las escenas de horror que muestran en la pantalla, son solo un simulacro para entretener a la gente”.