Concepto de agravante

La palabra agravante se derivó del latín “aggravantis”, que se compone de los siguientes términos: el prefijo de aproximación “ad”, el verbo “gravare”, que hace alusión a soportar una carga o peso, más el sufijo de agente “nte”. Un peso o carga, es algo que incomoda y se hace difícil de soportar. Un agravante es, entonces, agregar a una obligación, deuda, enfermedad, aflicción o sanción; más de lo mismo que soportar.

Un agravante, en Medicina, ocurre cuando los síntomas o la enfermedad en sí misma, presentan mayor severidad, debido a diferentes variables y circunstancias, por ejemplo: “Su resfrío sufrió un agravante, y ahora ya tiene fiebre”, “La soledad y el aislamiento funcionaron como agravantes para que su tristeza se convirtiera en depresión”, “Tomé un medicamento, que, en lugar de curar mis síntomas, hizo que se incrementaran, y estos agravantes me están poniendo muy nervioso.

En Sociología, hay hechos que hacen que la sociedad, que estaba atravesando algún problema, los vea agudizados, por ejemplo: “La deserción escolar fue un agravante importante para que la sociedad presente un mayor deterioro en su nivel de instrucción” o “Como agravante de la pobreza podemos mencionar la falta de ayuda estatal”.

Tanto la economía personal, como la familiar, la empresarial o la estatal pueden verse agravadas, si estando debilitadas, se suman otros factores adversos, determinados por el aumento de gastos y las entradas insuficientes.

Las leyes penales describen figuras delictivas, conectando el hecho ilícito punible con una pena, que es proporcional a la gravedad del mismo, y tienen una gradación entre un mínimo y un máximo, que los jueces o tribunales, deciden en cada caso concreto, cómo aplicar, tomando en cuenta situaciones atenuantes o agravantes.

Sin embargo, esas penas pueden resultar mayores al límite máximo previsto, si concurren ciertas circunstancias especiales que funcionan como agravantes específicos, legislados de modo particular. Algunos agravantes que mencionan los códigos penales, aunque en cada país, son diferentes, son: el parricidio, el femicidio, la alevosía y el ensañamiento. El caso de la reincidencia (cuando quien cometió un hecho por el cual fue privado de libertad por sentencia firme, comete un nuevo delito con igual pena) es polémico, aunque en la mayoría de las legislaciones. es considerada un agravante del delito.

Los agravantes penales no son independientes, sin que se aplican siempre y cuando haya un delito previsto en el cuerpo legal, y actúan sumando responsabilidad al autor del hecho punible. Son lo opuesto a los atenuantes, que disminuyen la responsabilidad.