Concepto de anclaje

Anclaje es un término muy común entre los marinos, ya que designa el acto de anclar una nave, sujetarla con un ancla o áncara, para que se mantenga firme y no la lleve la corriente. Para que una nave pudiera tener anclaje o fondear en los puertos españoles se solía abonar un impuesto o tributo (tributo de anclaje) sin importar la causa por la que debiera anclar allí (si era para comerciar o por un evento fortuito). Si ya se hubiera pagado el anclaje y se debiera retornar para fondear nuevamente, por costumbre no se cobraba el impuesto de nuevo.

Concepto de anclaje

Por extensión se denomina anclaje a cualquier elemento que sirva para fijar algo, sean esas cosas, materiales o inmateriales. En el primer caso, se debe contar con elementos o piezas fuertes, frecuentemente construidas con acero, que en general son utilizadas en formas de barras con abrazaderas para fijar al suelo estanterías o maquinarias.

En informática se llama “anclaje a red” a la posibilidad de obtener acceso a Internet en dispositivos móviles (uno o más) valiéndose de otro que posee dicha conexión y que actúa como pasarela, utilizándose para ello cables o conexión inalámbrica, lo que brinda una gran ventaja económica.

En educación, las teorías constructivistas colocan al educando en una posición activa, de descubridor de contenidos y procesos, y por ellos autores como Ausubel, sostienen que cada nuevo aprendizaje debe hacerse con un anclaje en las ideas previas que ya existen en la mente del alumno. Solo así él obtendrá conocimientos que le sean significativos y por ello no los olvidará con facilidad como sí ocurre con los que se adquieren a través de la memorización.

En marketing se conoce como efecto de anclaje, a aquella experiencia que vive el consumidor con la primera compra de un producto o el uso de un servicio, que le servirá como marco de referencia para comparar otros productos o servicios similares o sustitutivos que en el futuro tenga intenciones de adquirir, o que compre, que deberán pasar la prueba de superar a esa primera experiencia para lograr ser aceptados. Si esto ocurre y el consumidor queda satisfecho con la nueva adquisición se produce lo que se conoce como sesgo de anclaje, pasando a ser el nuevo producto o servicio el que oficie de ancla reemplazando al anterior y originario.