Concepto de arruinado

La palabra arruinado, hace alusión a la acción y efecto del verbo regular, pronominal y de primera conjugación, arruinar, integrado el vocablo por términos latinos: el prefijo “a” y “ruina” que implica una caída o deterioro. Algo o alguien arruinado, es aquello o aquel, que está en estado deplorable, pudiendo tener, la calificación, un sentido subjetivo y peyorativo. Lo arruinado, en algún momento, estuvo en buenas condiciones, pero esa situación cambió, en sentido negativo.

En el caso de las cosas materiales, u organismos vivos no humanos, se dice que están arruinadas, cuando se tornan inservibles o quedan estropeados, por diversos motivos: el paso del tiempo o la acción de agentes naturales o humanos. Por ejemplo: “Esta planta está arruinada por el sol, le dio de modo muy directo, y la secó”, “Caminé bajo la lluvia y se me arruinaron los zapatos”, “Tengo el pelo arruinado de tanta decoloración”, “Los niños jugaron en el césped a la pelota, y lo arruinaron”, “Al pintar con esos lápices de colores tan opacos y de modo tan desprolijo, has arruinado el dibujo” o “El viento arruinó mi precario techo, que se voló en gran parte”.

Con respecto a las cosas inmateriales, quedan arruinadas, cuando se frustran planes o se hieren sentimientos: “Este accidente de tránsito logró arruinar mi día”, “Mi alma está arruinada con la infidelidad de que fui objeto”, “La nueva concepción del hombre individualista y egoísta ha arruinado las relaciones sociales”, “He arruinado una amistad tan hermosa por no atreverme a ser sincero” o “El mal tiempo arruinó mis planes de ir a la playa”.

Con respecto a las personas, físicas o jurídicas, en general, se emplea, para hacer referencia a que están en bancarrota, o sea, que su situación patrimonial es muy inestable y son incapaces de hacer frente a sus obligaciones, por ejemplo: “Perdí todo mi dinero en el casino, y ahora estoy arruinado”, “Mi socio me estafó y estoy arruinado” o “El país está arruinado por la mala gestión de los ineptos gobernantes”.

En la zona rioplatense, es común decir que alguien está arruinado, cuando su deterioro físico es muy evidente, cuando no debería estarlo, por ser una persona todavía joven, por ejemplo: “Me llamó la atención ver a mi joven vecino, tan arruinado; sabía que estaba enfermo, pero no lo veía hace mucho, y parece que hubiera envejecido veinte años”.