Concepto de cercenar

Cercenar es un verbo de primera conjugación, que procede en su etimología del latín “circinare”, derivado a su vez de “circius” en el sentido de círculo. En sus inicios, significó dar forma redondeada a algo. En forma redondeada se podaban las copas de árboles y arbustos, y de allí procede el actual significado de cercenar, como cortar los extremos, lo que implica que algo adquiere tras el cercenamiento menor tamaño.

Puede aplicarse a cosas materiales, como el citado caso del follaje de los árboles o sus ramas, órganos del cuerpo, o el presupuesto familiar o estatal. Ejemplos: “El cazador cercenó en partes el cuerpo de su presa con mucha frialdad”, “Se cercenaron las raciones de comida de los internos del penal y eso provocó un motín” o “debes cercenar tus gastos si deseas que te alcance el sueldo”.

También pueden cercenarse cosas inmateriales como las ideas, proyectos o sentimientos. En este último sentido, podemos dar como ejemplos: “Mi sentimiento de amor por mi pareja se cercenó cuando descubrí que me engañaba”, “Mi vocación de médico se cercenó cuando comprendí que no podía asistir un enfermo sin desesperarme” o “Mi idea de mejorar la empresa se cercenó cuando no conseguí los resultados que esperaba”.

El tiempo se mide en forma objetiva en horas, minutos y segundos, pero subjetivamente puede cercenarse si lo percibimos como más corto: “Logré cercenar la larga espera conversando con una simpática mujer que también debía aguardar que la atendieran”.

En general es una acción negativa cuando lo que se cercena o frustra son cosas positivas, pero si lo que se cercena, obstaculiza o impide son cosas malas, resulta satisfactorio: “Cercenó los planes del ladrón al poner alarmas y cámaras de seguridad en toda mi vivienda” o “Cercenar los cambios propuestos por el antiguo gobierno fue muy positivo ya que conducían a la ruina del país”.