Concepto de convencimiento

Convencimiento es la acción y el efecto de convencer, verbo que procede del latín “convincere”, vocablo integrado por el prefijo de globalidad “con” y por “vincere” que se traduce como “vencer”.

El convencimiento es la sensación de seguridad que alguien tiene sobre una determinada cosa, idea o situación. El que está convencido no duda.

Ejemplos: “Tengo el convencimiento de que estudiar una carrera universitaria me abrirá muchas puertas para forjarme un digno futuro”, “Mi convencimiento sobre la fidelidad de mi esposo es total” o “Yo tenía el convencimiento de que en esta casa iba a ser feliz, pero me equivoqué”.

Como vemos el convencimiento puede ser para siempre o solo algo pasajero, hasta que la persona se dé cuenta de su error.

Se adquiere el convencimiento por creer a alguien sobre determinadas cuestionadas: “Juan me convenció de que el profesor faltaría hoy a clases y yo ingenuamente le creí”, “Mi convencimiento sobre lo que ocurrió en la Segunda Guerra Mundial se debe a que mi profesor me lo explicó muy bien”; o por haberlo presenciado en forma directa: “Estoy convencida de que María ocasionó el accidente pues yo estaba junto a ella”, o por indicación del sentido común: “Estoy convencido de que si no me abrigo, me resfriaré”. También la fe es una fuente de convencimiento: “Mi convencimiento en la existencia de Dios se basa en lo que afirman las Sagradas Escrituras”.

Hay personas que son más fáciles que otras de convencer, y hay personas que manejan muy bien las técnicas de persuasión para lograr el convencimiento ajeno. Tener convencimiento sobre ciertas cosas, como por ejemplo, las metas que se desean alcanzar o los valores que se quieren para la propia vida, ayuda a lograr una existencia feliz, pero lo que no es bueno es cerrarse a los convencimientos y no cuestionarlos jamás, pues si estamos equivocados y no reflexionamos sobre ello, no podremos rectificar nuestras fallas: “Viví toda mi vida, con el convencimiento de que en los bienes materiales estaba la felicidad, y ahora al final del camino, comprendo que estaba muy equivocado”.