Concepto de empañar

Algo se empaña cuando pierde su brillo, volviéndose opaco y restando su nitidez y transparencia. Esto es muy común que suceda con los cristales, por ejemplo: “Se me empañaron los lentes, en este día lluvioso, y no puedo ver nada”, “Los vidrios de mi ventana están empañados esta mañana invernal”, “Íbamos muchos en el automóvil, con las ventanillas cerradas, y con nuestra sola respiración, empañamos los vidrios, y los niños se divirtieron escribiendo con sus deditos sobre ellos” o “Me bajé del ómnibus tres cuadras más lejos de mi parada habitual, pues no pude distinguirla al estar los vidrios empañados”.

Los vidrios se empañan, a causa de diferencias de temperaturas, entre el interior de un sitio, y el exterior del mismo, lo que provoca que el vapor de agua o humedad del medio ambiente, se condense.

Si estamos en invierno, y nuestra casa está calefaccionada, cuando el vapor de aire caliente interior, se topa con un vidrio que da al exterior, y por lo tanto está frío, pasará del estado gaseoso al estado líquido y empañará el cristal, al que observaremos con una capa de agua sobre él.

Para desempañar los vidrios, si no se quiere abrir las ventanas, puede usarse un paño limpio y seco, directamente sobre el vidrio, o colocando un poco de champú, jabón o alcohol, que le forme una capa protectora o usarse el aire acondicionado.

Por extensión, se usa empañar, cuando el buen nombre o reputación de alguien o de algo, resulta mancillado o manchado, por causas atribuibles al mismo perjudicado o a terceros, por ejemplo: “Se ha empañado mi reputación como político, por haberse descubierto que participé en sobornos”, “La enorme hazaña del descubrimiento de América, se empañó por los crímenes cometidos, a posteriori, contra los habitantes de la zona”, “Han empañado la imagen de mi empresa con comentarios malintencionados” o “Mi hermano empañó su impecable trayectoria laboral, por una discusión que tuvo con un compañero, y se les abrió un sumario interno”.

Puede pasar con los sentimientos, que se empañan, cuando se ven opacados por diversas situaciones: “Parecía que nada podía empañar la alegría de volver a ver a mi madre luego de tantos años, pero, sin embargo, una inmensa tristeza me invadió al verla tan desmejorada”, “Mi esperanza se empañó cuando comprendí que era inevitable tener que regresar a mi país, y dejar atrás a mis nuevas amistades y trabajos, pues el permiso de estadía se me venció y no me aceptaron prorrogarlo” o “Era una hermosa fiesta, hasta que la alegría se empañó cuando la homenajeada, sufrió un desmayo y hubo que internarla”.