Concepto de exiguo

La palabra exiguo es un adjetivo cuyo origen etimológico lo hallamos en el latín “exiguus”, y puede traducirse como poco, escaso, reducido, de poco valor o peso.

Lo exiguo puede atribuirse a cualquier cosa susceptible de ser contada, valorada, pesada o medida, y en general, resulta insuficiente para su propósito: “Hicimos una colecta para ayudar a los pobres pero lo recaudado fue tan exiguo que no pudimos resolver casi ninguna de sus necesidades”, “Es un hombre de exiguas palabras, nunca explica con detalle sus ideas”, “El relato fue exiguo y no llegué a comprender lo que realmente pasó”, “Mi exiguo salario no me permite vivir con dignidad” o “Por más exigua que seas tu capacidad para nadar, debes intentarlo, pues de lo contario morirás ahogado en este naufragio”.

La calidad de exiguo puede atribuirse de modo objetivo, cuando es evidente la escasez de que se trata, pero en otros casos, puede ser una valoración subjetiva. Por ejemplo, una persona ambiciosa puede considerar exiguos sus ingresos o ganancias, mientras que otra se consideraría afortunada con esos bienes; o en el caso del tiempo, alguien puede considerarlo exiguo para realizar una determinada acción, y a otro le alcanza si es más organizado o eficiente.
Pero no siempre lo exiguo es malo: por ejemplo, una comida exigua puede ser, sin embargo, nutritiva, y en el caso de los vicios y conductas inmorales o ilícitas si estas son exiguas, significa un gran logro a nivel individual y social. también una maquinaria de peso exiguo resulta mucho más fácil de transportar.

El Principado de Mónaco tiene una exigua superficie, la segunda más pequeña de un país, luego de El Vaticano, con una superficie de solo 2 km², pero es, sin embargo, un país rico, con un buen nivel de ingresos por parte su población y un ecelente centro turístico y financiero.