Concepto de lesivo

La palabra lesivo se compone de los siguientes términos tomados de la lengua latina: “laesio” que se traduce como daño u ofensa, a lo que se suma el sufijo de relación, “ivo”. Lesivo es aquello que se relaciona con lo que causa daño, ofende, hiere o lastima.

La palabra lesivo es un adjetivo que puede emplearse para calificar a todo hecho que provoca un daño, por lo cual su uso es muy extendido.

Solo a modo de ejemplo, nombraremos algunos ámbitos donde su uso es más frecuente:

En Biología

Lesivo es cualquier agente que causa daño a un organismo vivo. Puede tratarse, por ejemplo, de un parásito, de una bacteria, de un virus, o de sustancias tóxicas. Ejemplos: “Un virus comprometió gravemente mi salud, ya que fue muy difícil erradicarlo y tenía alto poder lesivo”, “Inhalar monóxido de carbono puede causar un gran daño a los tejidos orgánicos, y ser tan lesivo, que puede conducir a la muerte” o “El alcohol y las drogas, fueron una combinación letal para mi salud, ya que, si bien individualmente ya son lesivos, combinados, se potenciaron, para anular mi función hepática y comprometer mi psiquis”.

En Derecho

En el Derecho Administrativo, un acto lesivo es aquel, dictado por la propia administración, que resulta hostil a los intereses públicos; y que, en vistas a querer ser anulado, necesita primero ser declarado como acto lesivo por la propia Administración Pública, a través de la vía contencioso-administrativa. En España, se necesita que se realice en el plazo de cuatro años, desde que el acto lesivo se dictó.

En el Derecho Civil, si un contrato resulta ostensiblemente lesivo para una de las partes, ocasionándole un daño económico de consideración, se deja de lado el principio de que el contrato es una ley que rige a las partes, que pueden convenir lo que desean, para aplicar el abuso del derecho, y tratar de evitar esos efectos lesivos, cuando sus cláusulas hayan contrariado la buena fe, y una de las partes se aprovechó ostensiblemente de la otra.

En el Derecho Penal, podemos citar el caso de las injurias, que son dichos lesivos o hirientes para el buen nombre de una persona, y se configura como un delito en contra del honor. Otros delitos, son lesivos contra el más sagrado derecho de las personas, que es su vida y su integridad física, como el homicidio o el delito de lesiones; y otros son lesivos al patrimonio, como ocurre en la estafa.