Concepto de leve

La palabra leve, procede del latín “levis” que designa a aquello que tiene poco peso, o sea que es liviano y fácil de sostener o soportar; o también cuya importancia es poca.

Puede referirse a diversas situaciones y aplicarse en diferentes ámbitos:

En Medicina una enfermedad o traumatismo leve es el que no reviste gravedad y no posee riesgos para la salud del paciente: “Tengo una leve gripe por eso falté hoy al trabajo pero seguro que mañana estaré mejor y podré concurrir normalmente” o “Mi hija sufrió una herida leve al caerse haciendo gimnasia, pero ya se recuperó y está muy bien”. Si bien que sea leve es muy bueno en estos casos, no lo es, cuando esperamos una mejoría, que desearíamos ocurriera más rápido, aunque puede indicar el comienzo de una recuperación paulatina.

En Derecho, el delito de lesiones leves, se configura cuando la víctima ha sufrido un daño en su cuerpo, que no dejará secuelas futuras, y el autor es penado con una condena menor que si hubiera provocado lesiones graves o gravísimas. En cuanto a la culpa, es leve, cuando la negligencia o descuido no fue demasiado grosero.

Como tenue o delicado: "Se pintó levemente los labios, para darles solo un toque de color" o "Un tenue sabor a miel se sentía en la sabrosa golosina".

Otros casos de uso de este calificativo: “Ha refrescado un poco y te conviene cubrirte con un leve abrigo”, “Este trabajo es mucho más leve que el que tenía antes, que terminaba agotándome”, “Soportar este clima es mucho más leve que si viviera en una zona helada”, “La brisa sopla leve esta mañana”, “Se percibe un movimiento leve dentro de la caja, tal vez se haya alojado allí algún insecto”, “Me llega un leve rumor desde el cuarto vecino, deben haber llegado mis hijos” o “Un leve aroma a jazmines puede percibirse desde mi ventana que da al jardín”.

Del verbo levar, en el sentido de recoger anclas, se usa en el ámbito náutico: “El capitán le dio la orden al marinero de que leve anclas, para dirigirse hacia otro puerto”.