Concepto de notable

Notable es un adjetivo que se derivó del latín “notabilis”, vocablo que se integra por el sustantivo “nota” que indica algún signo que permite reconocer a quien lo posee, y el sufijo de posibilidad “abilis”.

Es notable aquello que llama la atención, destacándose o sobresaliendo en su individualidad, o en la especie, conjunto o ámbito que integra, ya sea por sus cualidades o por sus defectos o vicios, haciéndolos visibles y recordables.

Ejemplo: “Es notable el deterioro que ha sufrido el edificio lindante a mi casa, y genera peligro para mi vivienda”, “Son notables las calificaciones de Juan, todas sobresalientes”, “Fue notable este año la producción de soja en mi país”, “Fue notable como el actor se desenvolvió en escena”, “Es notable el aumento de la delincuencia” o “Debes hacer más notables tus logros, eres demasiado humilde”.

En lo social

Si bien en la actualidad, todas las personas son consideradas iguales, tanto en su dignidad como en sus derechos, hay seres humanos que se destacan del resto por características particulares que los colocan en una posición privilegiada, ya sea en la consideración, en el poder o en la influencia social.

En la antigüedad europea, y hasta la Revolución Francesa, esto era aún más evidente, pues se reconocían a ciertas elites legalmente, como superiores, y con mayores derechos. Era el caso de quienes integraban la nobleza; clase superior que no solo existió en Europa sino también en América y Oriente, con sus diferenciaciones, pero siempre reconociéndose sus privilegios.

Las Asambleas de Notables

En Francia, el Rey, desde fines del siglo XVI, tenía la facultad de convocar a las Asambleas de Notables, cuyos miembros eran elegidos por el propio soberano, para consultarle sobre asuntos importantes. La última vez que fueron convocados fue en vísperas de la Revolución Francesa, antes de que se convocaran a los Estados Generales, integrados por los miembros de los tres estados que componían la sociedad francesa (nobles, clero y población general).
Las convocatorias a las Asambleas de Notables fueron dos, la primera se concretó en la reunión del 22 de febrero de 1787, para discutir la seria situación financiera del país, y la posibilidad de imponer un impuesto a la tierra, el que no solo afectaría al tercer estado sino también a la nobleza, por lo que la propuesta fue rechazada por los nobles, integrantes del cuerpo. La otra reunión se hizo un año después, para resolver la convocatoria a los Estados Generales, ante la grave situación de la amenaza revolucionaria.

Los notables tras la Revolución Francesa

Abolidos los títulos nobiliarios, los notables no desaparecieron, sino que integraron una elite de ricos y poderosos, donde tuvieron gran importancia los burgueses, antes relegados de las posiciones de poder político. El capitalismo desarrolló un sistema meritocrátrico, donde supuestamente llegar a ocupar posiciones sociales destacadas y notables, se basa en el mérito, capacidades y esfuerzos de cada uno.