Concepto de percatar

El verbo regular de primera conjugación, percatar, está integrado por los siguientes términos latinos: el prefijo globalizador “per” y el verbo “captare” en el sentido de “capturar” o “examinar”.

Percatar es sinónimo de advertir o notar, darse cuenta de algo. Hay gente que advierte en seguida lo que hay o sucede a su alrededor, y otras, distraídas, que no se percatan de casi nada, salvo de lo demasiado evidente, por ejemplo: “Me he percatado de que llovía, recién cuando salí de mi casa”, “Juan es tan distraído que puede pasar al lado de alguien cuando va por la calle y no se percata de su existencia, hasta que lo llaman o saludan”, “Me acabo de percatar de que hay una gotera en mi baño”, “El gato se percató de la presencia de un ratón, y salió corriendo a atraparlo”, “El ladrón se percató de que lo estaban observando y huyó” o “La maestra se percató de que los niños estaban tramando una picardía y los reprendió”.

Es positivo percatarse de los hechos, pues al advertirlos, se pueden tomar algunas medidas para controlar sus efectos, sacar provecho de ellos, mitigarlos o acrecentarlos: “Me percaté que mi negocio funcionaba mejor si traía mercadería de calidad, y entonces cambié de proveedor”, “Al percatarse que el profesor estaba distraído, el alumno aprovechó para copiarse en el examen” o “Me percaté a tiempo de que mi automóvil tenía una falla en los frenos y lo llevé al taller para evitar un accidente”.

También podemos percatarnos de emociones y sentimientos propios o ajenos: "me percaté de que mi hijo sufría, cuando lo vi llorar" o "Me percaté de mi amor por ella al sentir que daría lo que fuera por retenerla a mi lado".

Cuando nos percatamos de algo podemos maravillarnos, sororpendernos, preocuparnos,asustarnos, emocionarnos, etcétera.

Los científicos, cuando realizan sus investigaciones, se basan en la observación y la experiencia para hacer sus comprobaciones, y es así como logran percatarse de ciertas evidencias científicas, que luego se constituyen en descubrimientos, que revolucionan el mundo. Por ejemplo, Charles Darwin (1809-1882) no hubiera elaborado su teoría de la evolución de las especies, si no se hubiera percatado, mientras viajaba a bordo del bergantín “Beagle” por las islas Galápagos, de las características y modificaciones de las especies, y sus similitudes y diferencias, que lo llevaron a pensar en un tronco común entre ellas.