Concepto de precaución

La palabra precaución, del latín “precautionis” se compone de los siguientes términos: el prefijo de antelación “pre” y el verbo “cavere” en el sentido de cuidarse o guardarse. Literalmente sería “cuidarse anticipadamente”.

Podemos definir la precaución como la actitud preventiva y cautelosa de tomar previsiones para evitar sufrir consecuencias desagradables o indeseables, que aparecen como posibles y que se desean evitar.

Ejemplos: “Si vas a tomar ese atajo oscuro, ten la precaución de ir acompañado, caminar rápido y no llevar objetos de valor”, “Como anunciaron lluvia, tomé la precaución de traer un piloto y un paraguas”, “Bebí con precaución, tan solo un sorbo de vino, pues debo conducir luego de regreso a mi casa” o “Toma precauciones para cuando seas anciano y ya no puedas trabajar, ahorra y aporta para tu jubilación”.

Precaución en lugares públicos

En lugares o cosas destinados a la circulación o uso público, o ante alertas meteorológicos, cuando se estima que pueda haber riesgos, se debe comunicar a los potenciales usuarios del espacio o servicio, o a la población en general, sujeta a los efectos del fenómeno, para que tomar medidas preventivas a efectos de evitar accidentes. Esto se hace por parte de los responsables del área, a través de comunicaciones, usando los medios masivos de difusión, o con la colocación de carteles. Por ejemplo: “Se avecinan fuertes lluvias y tormentas, y las autoridades locales, anunciaron a través de los periódicos, radio y televisión, que se tomen precauciones, tratando de no salir a la calle y no sacar la basura para no tapar los desagües” o “El camino está muy resbaladizo, y por ello se colocaron carteles para que se circule con precaución”.

Precaución y personalidad

Las personas más cautelosas, temerosas, responsables y prudentes son las que más toman medidas de precaución, mientras que los temerarios y amantes de las aventuras, resultan ser mucho más arriesgados. Por supuesto, lo ideal es situarse en un punto de equilibrio, para no vivir asustado, pero tampoco asumir riesgos evitables.

El principio de precaución del medio ambiente

Este principio, llamado de prevención o cautela, fue establecido por el Consejo de la Unión Europea, a través de la resolución de Niza del año 2000. Sienta la recomendación de tomar medidas de protección, para minimizar riesgos, ante la posibilidad de que ciertos productos tecnológicos causen daño al medio ambiente o a la salud de la población, aun si solo se trata de sospechas, no comprobadas científicamente. Cuando el daño ambiental ya está probado, rige el principio de prevención.