Concepto de privativo

La palabra privativo procede del latín “privativus”, y se refiere a aquello que ocasiona privación, pérdida o carencia. Se usa en dos sentidos:

Por una parte, significa que a alguien le han quitado un derecho, siendo el caso más representativo el de las penas privativas de la libertad, como la prisión y la reclusión, que implican que el sujeto a quien se le ha impuesto tal condena, estará, por un tiempo variable, según la gravedad del ilícito que se le haya imputado y probado, encerrado en un lugar especial (establecimiento carcelario) o en su domicilio, si se le concede el beneficio de la prisión domiciliaria. Durante ese tiempo no podrá salir al exterior, salvo con permisos del juez (salidas transitorias). Ejemplos: “Si robas tendrás que pasar varios años cumpliendo una pena privativa de libertad, así que piénsalo bien antes de ir por el dinero fácil” o “Hay algunas penas, como la multa o la inhabilitación que no son privativas de libertad”.

Por otro lado, privativo significa que una cualidad, uso o función es propia de algo o de alguien (individual o grupo) siendo, en este caso, el resto el que se ve privado de ello. Por ejemplo: “la capacidad de razonar es privativa de la especie humana”, “La capacidad de movimiento es privativa del reino animal”, “La producción de energía eólica es privativa del viento”, “El uso de este recinto es privativo de los socios del club” o “Es privativo del dueño de la empresa decidir a quienes tomar como empleados”.

En el ámbito del Derecho de Familia, y dentro del matrimonio, aquellos bienes, que, a pesar de haberse optado o habérseles impuesto el régimen de sociedad conyugal o comunidad de bienes, son propios de cada cónyuge, ya sea porque los adquirieron antes de contraer las nupcias, o a posteriori, a título gratuito, se consideran bienes privativos. Si se ha acordado un régimen de separación de bienes, en las legislaciones que así lo admiten, cada uno de los cónyuges conservará de modo privativo los bienes que tenía antes de casarse y también los que adquiera después por cualquier medio, ya sea título gratuito o a través de su trabajo.

En Informática, a diferencia del software libre, el software privativo o propietario o de código cerrado, es protegido, y se puede usar, pero no se puede modificar o copiar, pues el código fuente no está disponible, debiendo los usuarios adaptarse a él. Son ejemplo de software privativo, en sistema operativo, Windows y Mac; en navegadores Web, Internet Explorer; en editor de imágenes, Adobe Photoshop y en Ofimática, Microsoft Office.