Concepto de reducción

La palabra reducción procede del latín “reductio” y es la acción y el efecto (lo expresa el prefijo “tio”) del verbo reducir, compuesto por el sufijo de regresión “re” y por el verbo “ducere” que se traduce como conducir. Literalmente es volver un asunto o cosa hacia atrás, con lo cual se aminoran o achican sus efectos, características y consecuencias:

“Hubo una reducción de los gastos de mantenimiento del edificio en este semestre, ya que no se rompió nada en el período”, “El objetivo de la cumbre de naciones es lograr la reducción de los efectos del calentamiento global”, “Hubo una reducción de los accidentes de tránsito en lo que va del corriente año”, “La fábrica logró una reducción en sus costos al despedir a parte del personal”, “La reducción del consumo es una consecuencia de la crisis mundial que estamos atravesando” o “La reducción de la ingesta de alimentos procesados se debe a una campaña de concientización sobre sus efectos dañinos sobre el organismo”.

En Matemática existe una técnica llamada de “reducción de orden” en las ecuaciones, que permite la eliminación de una de las incógnitas. En las fracciones, si es posible, conviene reducirlas o simplificarlas, dividiendo numeradores y denominadores por el mismo número, y así hacerlas más pequeñas para su más fácil operabilidad.

En Cirugía, se emplean técnicas quirúrgicas de reducción de ciertos órganos con fines estéticos o terapéuticos, entre otras para disminuir el tamaño de los senos (operación de reducción de mamas), o para reducir el tamaño del estómago, lo que se conoce como “bypass” gástrico.

Por otro lado, y en el campo de las Ciencias Sociales, las reducciones indígenas, eran lugares de asentamiento de aborígenes en los virreinatos españoles, donde eran conducidos o llevados (de ahí el término reducción) con finalidad especialmente de evangelización, por lo cual debía haber una iglesia en cada reducción. También se las conocieron como misiones y eran pueblos indígenas, que vivían de modo comunitario, separados de los españoles, y cuya organización definitiva data del año 1831. Las reducciones en su conjunto incorporadas al poder español recibieron el nombre de corregimiento. Otras reducciones fueron entregadas a particulares a modo de encomiendas. Las que alcanzaron un mayor progreso y organización, fueron aquellas que estaban a cargo de sacerdotes jesuitas y franciscanos.