Concepto de altisonante

Altisonante es algo que suena muy alto, o sea, que es muy sonoro, pero no porque se exprese a gritos, sino porque la palabra o expresión aparece como destacada o enfatizada, llamándonos la atención por lo poco acostumbrados que estamos a escucharlas; y es aplicado al lenguaje muy culto, pomposo y rebuscado, que suele emplearse en escritos literarios o en discursos académicos, con el fin de impactar, aunque se recomienda no abusar de las palabras altisonantes, pues pueden provocar el efecto contrario, y hacer que lo expresado resulte tedioso, incomprensible y cansador; pero también es empleado en las conversaciones cotidianas, por parte de personas a las que les gusta demostrar que manejan un léxico rico y que están dotados de un carisma especial. Muchas veces, estas formas de expresión, grandilocuentes, son solo una parte de una personalidad altiva y arrogante, que no la enaltecen, sino, por el contrario, la convierten en extravagante y rara, con rasgos narcisistas. También puede aparecer como altisonante, por el impacto que provocan, los insultos y groserías, aunque no es el uso más apropiado del término, y, si bien es frecuente que se use en este sentido; lo correcto sería lenguaje malsonante, procaz o soez.

Ejemplos de uso correcto: “El escritor usa un lenguaje altisonante para describir los escenarios donde se desarrolla la historia, y debo recurrir frecuentemente al diccionario, para conocer el significado de los términos, que son muy poco frecuentes en su uso”, “El maestro cree que explicando con términos altisonantes, los alumnos enriquecerán su vocabulario, pero a ellos les cuesta comprenderlo”, “Creo que pronunció un discurso con palabras altisonantes para confundir y encubrir la realidad del país”, “Si eres mi amigo, háblame simplemente, y no con vocabulario altisonante, pues me haces sentir que te colocas en un plano superior a mí” o “El pícaro estafador, convence a sus víctimas, empleando palabras altisonantes, que se perciben alentadoras, pero son totalmente mentirosas”.