Concepto de alfarería

La alfarería es un arte milenario, que consiste en elaborar platos, vasijas, vasos, entre otros objetos, a partir del barro o la arcilla, cuyos primeros vestigios los hallamos en el Paleolítico superior. Se ha encontrado en Japón, una vasija de unos 12.000 años de antigüedad, correspondiente al período Jōmon, que puede apreciarse en el Museo Nacional de Tokio. En el Neolítico, ya hay arcilla moldeada, que se usa con fines prácticos, como cocinar. En Egipto, se han encontrado vasijas de terracota roja, junto a los cadáveres enterrados. En los albores de la historia, los pueblos mesopotámicos crearon herramientas para trabajar la arcilla, destacándose el torno del alfarero. Asimismo, surge el horno, que permite cocerla. El hallazgo de estas piezas ha permitido analizar el desarrollo cultural de las civilizaciones a las que pertenecieron, y sus características.

El vocablo alfarería tiene origen en el árabe fah har, que, a su vez se derivó de al-fahlar, designando a la cerámica, aunque estrictamente no son términos sinónimos, ya que la cerámica, si bien también parte, en la creación de sus obras, del barro cocido, implica procedimientos más sofisticados en la elaboración de las piezas, con técnicas más depuradas y acabados más finos. Así, se las ha diferenciado, como la alfarería asimilada al arte popular, y la cerámica más vinculado con lo suntuario. También se ha distinguido ambas actividades, como la alfarería destinada a elaborar y comercializar los objetos hechos a partir del barro y la arcilla, asociando la cerámica a la arqueología.

Para modelar, los alfareros usan diversas técnicas: las primeras formas de trabajar el barro o la arcilla fue manual, que aún se usa para quienes trabajan de modo tradicional. Puede también usarse un torno lento, donde el trabajo manual es auxiliado por un artefacto, que se mueve rotando en forma discontinua o intermitente, como si fuera una mesa giratoria. El torno propiamente dicho o torno rápido o torno del alfarero, es muy empleado para la fabricación de piezas en serie, requiriéndose ser muy hábil y tener entrenamiento para usarlo correctamente. Esta producción, en general, se hace al vaciado, que implica el uso de moldes. Los primeros tornos, eran impulsados con el pie, que lograba hacer girar la rueda. En la actualidad se emplean los tornos eléctricos, que reducen tiempo y esfuerzo. En general, se les da luego un acabado o terminación de tipo manual.

Las obras pueden ser abiertas, si la boca es más ancha que la base; huecas, cuando son altas y con la parte superior abierta (pudiendo tener tapas); o ser cerradas.