Concepto de bote

La palabra bote es polisémica, ya que tiene varios significados, de acuerdo a sus distintas etimologías.

Del indoeuropeo “bheid”, en el sentido de “partir”, en referencia al tronco de un árbol, de donde fue tomado en el inglés como “bat”, un bote es una embarcación rudimentaria, hecha inicialmente con troncos de árboles ahuecados.

Con origen en el germánico “botan” se traduce como “golpear”, y se aplica al rebote o salto que hacen los objetos elásticos, al ser arrojados contra una superficie que presenta dureza, como el caso de una pelota contra una pared o piso, que salta al chocar.

Partiendo del catalán “pot”, un bote es un recipiente de boca ancha, con tapa, como, por ejemplo, un bote de basura o un bote de galletas.

Los botes son las primeras embarcaciones conocidas, pues permiten mantener a flote la estructura. Son fabricados sin cubrir, con asientos de madera, colocados en forma de tablones, e impulsados con remos o velas, y los más modernos, constan de motor. Los primeros se hicieron de madera, y en la actualidad también se siguen confeccionando de ese material, aunque también pueden ser de plástico o de fibra de vidrio. Si bien se usan en ríos y lagos, nada obsta a que se navegue con ellos en mares, aunque deben tomarse precauciones, pues no son demasiado estables. Se utilizan con diversos fines: recreativos, de pesca, para el comercio, para el turismo, para carreras de competición, e, incluso, para operaciones de guerra. Algunos botes llamados salvavidas, se utilizan para el rescate de personas.

Los botes pequeños, movidos con palas y con extremos puntiagudos, se denominan canoas.

Ejemplos de uso: “Me subí al bote para acompañar a mi hermano en un paseo por el lago”, “El barco se hundió y las personas lograron llegar a la costa en los botes salvavidas” o “Cruzamos el río en bote, para llegar a la orilla vecina”.

Fueron los pueblos ubicados en las costas de los ríos, los primeros en fabricar botes. Los egipcios, hicieron sus botes empleando papiros, para navegar por el Nilo; y fenicios, griegos y romanos los construyeron para navegar por el Mediterráneo, evolucionando luego hacia embarcaciones más complejas, veloces y seguras.

En el juego de naipes llamado póquer, el bote o pozo, es la suma de dinero que apuestan los jugadores, y se coloca en el medio de la mesa en cada partida, para ser adjudicado al ganador, o entre los que tienen cartas de igual valor, si ninguno supera al contrincante.