Concepto de calefacción

La palabra calefacción tiene un origen latino. Procede de “calefactionis”, a su vez, derivado el término del verbo “calefacere”, que indica la acción de producir calor.

Calefacción es el sistema o mecanismo que aporta calor a un ambiente para mantener su temperatura al nivel deseado, o la eleva, para que llegue al mismo, pues se considera que está frío.

El ser humano no tiene la piel gruesa ni cubierta de pelos ni plumas, como otros animales, por lo cual, sufre mucho del frío, aunque se abrigue con prendas de lana o de cuero, hechas con materiales que les quita a quienes naturalmente poseen esa protección. Además, como cuenta con ingenio, gracias a su racionalidad, ha inventado, a lo largo de la historia, diversos sistemas, para hacer que su medio, tenga un clima menos riguroso.

Cuando hace unos 700.000 años (la fecha no es precisa) el hombre descubre el fuego, su vida tiene un cambio radical, ya que esto le permite asar su comida, ahuyentar animales, iluminarse, y también calentar el ambiente.

Ya en la Edad Antigua, y dentro de Roma, surge un sistema llamado hipocausto, inventado por el Cayo Sergio Orata, un ingeniero del siglo I antes de Cristo, que consiste en poner un horno fuera del edificio, que produce aire caliente, al quemarse allí leña, calor que llega al interior del mismo, por medio de tuberías, que están bajo el suelo. Se usaron en las termas romanas, que lograron tener difusión por todo el Mediterráneo.

Basado en este invento romano, los coreanos idearon el ondol, donde lo que se calienta, por convección, es el piso del edificio, por la acción de una caldera externa que pasa por abajo del mismo.

Con la Revolución Industrial, en el siglo XVIII, surgen las calderas, gracias a la invención de la máquina de vapor. Los fluidos se calientan, usándose principalmente como combustibles la leña, la turba y la hulla, y el calor se propaga a través de tuberías. En el siglo XX se usa carbón, expandiéndose el vapor a través de tuberías y de radiadores. Luego el vapor es reemplazado por agua, y el carbón, por el fueloil y el gas.

La calefacción eléctrica puede lograrse por resistencias eléctricas o empleando bombas de calor.

El sistema de calefacción por energía solar, es una excelente alternativa, pues es respetuosa del medio ambiente, pudiendo hacerse con paneles fotovoltaicos o con sistemas solares térmicos. También hay sistemas de calefacción por aire y por agua y aire.