Concepto de instrumentos de percusión

Entre los principales instrumentos de percusión, palabra proveniente del latín “percutere” (golpear) cuyo sonido se origina al pegar o chocar con cosas, o agitar algo, podemos mencionar el timbal, los platillos, el triángulo, el tambor, el tamboril, el xilofón, la celesta, la pandereta, el gong, las campanas, las castañuelas, los platillos y el bombo.

Fueron usados desde los primeros hombres, ya que es una forma muy fácil de generar sonidos, ya sea mediante el choque de las palmas o con golpes sobres troncos huecos o piedras, a los que más tarde se les agregó el metal. Así las primitivas castañuelas habrían sido dos trozos de madera chocando entre sí, o los golpes sobre un tronco hueco, los antecesores del tambor, o entre dos metales, los platillos, etcétera.

En la actualidad los instrumentos de percusión le otorgan colorido y fuerza rítmica a las orquestas sinfónicas. Son particularmente utilizados por las bandas de jazz y rock.

Los tambores son generalmente utilizados en serie, de por lo menos dos, donde el tambor bajo presenta muy tensado el cuero que se coloca envolviendo el cuerpo cilíndrico; y otro u otros más pequeños de carácter secundario, llamados redoblantes porque dan el sonido de repiqueteo, poseen tirantes tensados (son llamadas cuerdas de tripa) a través de su cuero que se encuentra más bajo.

Los timbales, son como calderos cóncavos, en general construidos en cobre con una boca hecha con piel de becerro tensada, sujetada con un aro metálico que a su vez se ajusta por medio de tuercas, que al abrirse o enroscarse, permiten variar el tono musical, pues se modifica la tensión de la piel. Los timbales proporcionan un tono fijo, sonidos identificables con altura definida, como también ocurre con el xilofón o la campana.