Concepto de corporación

Se conoce con el nombre de corporación al “cuerpo” que conforman el conjunto de personas que se reúnen integrando una sola personalidad jurídica, con un fin que en general responde a un interés público o general, diferenciándose así en sentido estricto de otras asociaciones.

El reconocimiento de las personas jurídicas se remonta al antiguo Derecho Romano, que no efectuó una clasificación de las mismas. Savigny consideró a las corporaciones como personas jurídicas de existencia artificial, a diferencia de las que poseen existencia natural, como ocurre con el Estado o los municipios. En la Antigua Roma para que existiera una corporación se requería que en sus inicios estuviera integrada al menos por tres personas, para poder resolver por mayoría de votos. Además se necesitaba contar con un fin lícito, un patrimonio propio diferenciado de sus integrantes, un estatuto que las rigiera, un representante, y autorización estatal para funcionar, esto último a partir del emperador Augusto.

A diferencia de las corporaciones, las fundaciones no son conjuntos de personas que cumplen un fin con un patrimonio, sino que son patrimonios con un fin específico.

Actualmente muchas veces se habla de corporaciones sin distinguirlas de otras entidades con o sin fines de lucro. El artículo 33 del Código Civil argentino en su texto originario consideraba que las personas jurídicas eran las que poseían un objeto de bien común, y mencionaba entre ellas a las corporaciones. Con la reforma de 1968 se evitó usar el término corporación en la clasificación de las personas jurídicas. Sí figura en el artículo 45 al hablar de que para comenzar su existencia se necesita autorización gubernamental o legal y aprobación de sus estatutos.