Concepto de procreación

La palabra procreación se compone del prefijo “pro” = llevar adelante y “creare” = crear o engendrar, entendiéndose por procreación la acción y el efecto de engendrar y dar a luz nuevas criaturas de la especie humana, para su multiplicación. Es el equivalente humano a la reproducción animal, pero al estar referido a las personas posee una connotación cultural, pues al instinto reproductivo se le añade una posibilidad de planificación a efectos de que el nuevo ser humano se incorpore a la familia a la que pertenece siendo querido y esperado, para poder crecer y desarrollarse en plenitud.

Esta forma de procreación que responde a una razonada y querida perpetuación de cada uno y como consecuencia, de la especie, se denomina responsable, siendo los embriones concebidos por adultos responsables de asumir la crianza y educación de un ser humano en un mundo cada más exigente.

El hombre y la mujer son capaces de procrear desde su desarrollo sexual, pero el embarazo adolescente constituye un grave problema individual y social, ya que la madre tan joven no está preparada físicamente para llevar adelante un embarazo sin riesgos, y tanto hombres como mujeres, recién salidos de la niñez, deberán dejar de lado sus proyectos personales y en general recurrir al apoyo y contención económica de sus propios padres, ya que seguramente no cuentan aún con un trabajo, y muchos menos estabilidad laboral.

Conocer los modos de prevenir embarazos no deseados, los cuidados que requiere el embarazo, el parto, el recién nacido y el niño en sus primeros años de vida, es una necesidad para que las futuras generaciones sean el producto del amor pero también de la razón, y no tengamos que ver tantos niños desnutridos, sin amor o en situación de calle.