Concepto de rinitis

La palabra rinitis es de origen griego. Proviene de “rhinós”, integrada por “rhis” con el significado nariz, y por “itis”, sufijo que designa a una inflamación. Por ello podemos definir a la rinitis como una afección inflamatoria, propia de la mucosa nasal.

Quien padece rinitis presenta alguno o algunos de los siguientes síntomas en su nariz: picazón, congestión, secreción o resfriado, acompañado en general de estornudos, ojos llorosos y catarro.

Cuando la rinitis es aguda, se presenta intensa pero su duración no alcanza el medio año. Si el lapso de duración es mayor, se habla de rinitis crónica, que al perdurar en el tiempo genera atrofia, esclerosis y por ende, olor fétido.

Concepto de rinitis

Las causas de la rinitis pueden ser o no alérgicas, y en este último caso puede ser ocasionada por virus, bacterias, humedad frío, hipertiroidismo o algunos medicamentos como los antidepresivos. La rinitis alérgica, producida por agentes alergenos, tales como el polvo, el moho, el polen, el pelo de los animales o su orina, puede causar la hipertrofia de los cornetes inferiores, insertos en el hueso palatino, y ubicados dentro de las fosas nasales, con función de filtrar y humedecer el aire que luego llegará a los pulmones. Esta hipertrofia ocasiona que la rinitis se vuelva crónica. La rinitis también puede ser causa de sinusitis, pólipos nasales y jaquecas.

Si la rinitis no es alérgica conviene atacar la causa; si es alérgica, y el alergeno es el polen, se conoce también como fiebre del heno, caracterizada por su estacionalidad.

La rinitis se diagnostica por pruebas de laboratorio, radiografías, tomografías computadas y resonancia magnética; y el tratamiento incluye corticoides y antihistamínicos.