Concepto de sismo

Sismo es una palabra etimológicamente derivada del griego “seismos”, de donde pasó al francés, “seisme”, por lo cual también se denomina seismo en español al mismo fenómeno, que consiste en una sacudida o temblor de la tierra. También se los llama terremotos, del latín “terraemoyus”.

Los sismos se producen al chocar las placas tectónicas, que al superar el equilibrio mecánico y reacomodarse, liberan energía. También hay sismos volcánicos, ocasionados cuando asciende magma a la superficie terrestre. El hipocentro del sismo es donde se produce, y el epicentro es la zona donde repercuten las ondas sísmicas, y está ubicado sobre el foco o hipocentro.

Hay lugares más propensos a sufrir sismos, como sucede por ejemplo en las zonas llamadas fallas, donde se producen fracturas asociadas al borde de las placas, como la falla de San Andrés en California, en los Estados Unidos, que recorre en dirección norte-sur la costa californiana, a lo largo de 965 kilómetros, exponiendo a las ciudades de Los Ángeles y San Francisco, tal como ocurrió en 1989.

La intensidad de los sismos es medida por los sismógrafos, instrumento inventado a fines del siglo XIX, por los ingleses John Milne (geólogo) Thomas Gray (ingeniero) y el escocés James Alfred Ewing (físico).

Los sismos muchas veces van acompañados de incendios, que se producen por la ruptura de conductores de gas y cables eléctricos, como el sismo que ocurrió en Japón en el mes de julio del año 1993.

La ciencia que estudia los sismos es la sismología, que es una rama de la geofísica.