Concepto de tallo

Si buscamos el origen de la palabra tallo, la hallamos en el griego θαλλός o “thallos” de donde pasó al latín como “thallus” con el significado de “rama verde”.

En Botánica, el tallo es un eje aéreo de las plantas vasculares, de formato cónico y en general alargado, de geotropismo negativo, que sirve para sostener las hojas que se insertan en los nudos de los tallos, las flores y los frutos (a la manera de nuestra columna vertebral) y para transportar los productos (agua y otras sustancias minerales) de la fotosíntesis, desde la raíz al resto de la planta.

Concepto de tallo

En el tallo se diferencias dos partes: el eje hipocotilar, que nace cuando germina la semilla y va desde ella hasta el punto donde se unen los cotiledones; y el eje epicótilo que nace en la yema terminal, entre los cotiledones.

En las Dicotiledonias el tallo consta de una epidermis externa, una corteza y un cilindro central.

En los árboles los tallos se van ensanchando a medida que van ganando altura, formando los troncos. Algunas plantas tienen tallos más débiles, como la arverjilla que necesita buscar luz y por eso crece demasiado rápido. Para sostenerse, sus tallos frágiles se enredan mediante sus zarcillos a los tallos de otras plantas. La calabaza también tiene tallos endebles que crecen al ras del suelo, para poder soportar el peso de los frutos. Algunos tallos están protegidos con pinchos, como los de los rosales o los del cardo y otros rotan buscando la luz, como los girasoles.

En Anatomía, el tallo o tronco cerebral representa la ruta más significativa de enlace entre el cerebro, la médula y los nervios periféricos. Por allí transitan casi todas las vías sensoriales, exceptuando la olfativa y la óptica. Se integra por el mesencéfalo, el puente troncoencefálico y el bulbo raquídeo.