Concepto de tendinitis

La inflamación de un tendón es lo que se conoce como tendinitis. Un tendón, palabra que se derivó del latín “tendonis” y que a su vez fue tomada del griego, surgió del verbo latino “tendere” en el sentido de estirar. En Biología, los tendones son fibras de colágeno (cuerdas resistentes) que ligan el músculo al hueso, y contribuyen a que pueda movilizarse. Salvo los de la pared abdominal, los tendones tienen un formato cilíndrico.

Cuando el tendón se inflama, lo que puede ocurrir en forma aguda o crónica, por ejemplo, por sobrecarga muscular o lesiones (por traumatismos o movimientos bruscos) en las articulaciones del tobillo, el codo, el hombro, la rodilla o la muñeca; la zona duele y se hincha, para lo cual suelen prescribirse analgésicos, antiinflamatorios, reposo, aplicación de frío (aunque también puede alternarse frío-calor) e inmovilización de la zona afectada. En casos graves pueden recetarse infiltraciones con corticoides y hasta debe recurrirse a la cirugía.

Concepto de tendinitis

En general se diagnostica con la exploración física, pero si se pretende descartar otras patologías se indica una placa radiográfica.

Para nombrar algunos casos de tendinitis citamos el “codo de tenista” o epicondinitis, provocada por estirar repetitivamente los tendones del codo en la flexión del brazo, lo que es habitual en quienes practican tenis. Otro caso es el del tendón de Aquiles que a pesar de ser largo, es frágil, y puede originar una tendinitis aquilea, por un mal calzado, un salto, falta de estiramiento muscular, pisar mal o correr.

En aquellos que realizan actividades deportivas o trabajos físicos repetitivos de esfuerzo y con malas posturas, suele darse este problema, especialmente si no realizaron precalentamiento. Con la edad suele aparecer esta molesta patología, pues los tendones envejecen junto a todo el organismo y pierden elasticidad, hay menos vascularización y se degeneran. Los que sufren de diabetes y artritis reumatoide pueden ser propensos a tener tendinitis.