Concepto de tristeza

Es un estado anímico o afectivo, de contenido negativo, donde la persona siente abatimiento, deseos de llorar, expresado o no, y baja su autoestima.

Es una emoción frecuente, motivada por las contrariedades de la vida, que nos quitan la alegría por un período de tiempo, más o menos prolongado, como la enfermedad o muerte de un ser querido, la reprobación de un examen, la pérdida del empleo, una pelea con familiares o amigos, la enfermedad propia, etcétera. Es lógico que no se pueda estar contento todo el tiempo, y eso es normal. La tristeza cuando se prolonga en el tiempo, e impide realizar las tareas cotidianas, puede convertirse en depresión, que es una enfermedad que necesita ser profesionalmente tratada.

La tristeza es pasajera, se siente melancolía pero se vislumbra la luz al final del túnel; desaparecida la causa que la provoca el sujeto vuelve a gozar de su existencia; en la depresión la angustia está establecida para quedarse, y hacer que la vida no nos brinde ninguna oportunidad.

Por naturaleza hay personas alegres o tristes, optimistas o pesimistas, extrovertidas o introvertidas, pero hasta el más alegre, optimista y extrovertido seguramente se sintió psicológicamente mal ante alguna pérdida o frustración, de lo contrario también sería anormal, ya que evidenciaría incapacidad para sentir. La felicidad son momentos de dicha, que no serían tan valorados si no se conociera que hay otros momentos que son de tristeza, y que inevitablemente llegan, pero que hay que pensar que también se irán, y volverán las alegrías.

Se llaman también hechos tristes o desgraciados, a aquellos estímulos que generan ese sentimiento a las personas que los observan o padecen, como un accidente, una muerte, una enfermedad, etcétera.