Concepto de artero

Artero es un adjetivo compuesto por el sustantivo latino “artis” que podemos traducir como arte o habilidad, en este caso específico referido a los aprendizajes que impulsan al engaño y la maquinación, y el sufijo de relación “ero”.

Algo o alguien artero es pícaro y embustero, hábil para hacer caer a otros en sus trampas. Éstas también se califican de arteras.

Ejemplos: “Mediante un artero ardid fue engañado el ejército enemigo”, “Eres una persona artera, no se te puede creer nada”, “El tigre con arteros movimientos logró cazar a su presa”, “Ganó el premio mayor pero sus medios fueron bastante arteros” o “El artero ladrón eludió a los policías que lo perseguían”.

Concepto de artero

Si bien es un concepto peyorativo, suele ser útil en determinadas circunstancias como cuando se quiere engañar con propósitos lícitos, loables o ante una situación de necesidad: “El hombre se valió de estrategias arteras para poder escapar del lugar donde permanecía secuestrado”, o “En un artero procedimiento, los guardias de seguridad apresaron a los delincuentes”.

En la obra “El Príncipe” del estadista florentino Nicolás Maquiavelo (1469-1527) el autor brinda consejos para que el gobernante ejerza su poder en la modernidad de un modo eficaz, recomendando que sea amado pero por sobre todo temido, y que si para lograr el bien común se necesita ser artero, o sea manipulador y mentiroso, esto no debe evitarse.

Artero es también un apellido de origen español. Podemos mencionar por ejemplo, al músico y compositor italiano Antonio Carlo Artero, nacido en 1937, que incursionó en géneros varios tales como vals, mazurcas, polka, foxtrots, vals lento, y paso doble. Otro caso es el del director de cine español Antonio Artero (1936-2004), cuya primera película fue “Doña Rosita, la soltera” en 1965, con guión propio sobre la obra de García Lorca.