Concepto de cerámica

La palabra cerámica proviene del griego κεραμική “keramiké” y su significado es “realizada con arcilla”. Si bien la arcilla es el material principal para elaborar la cerámica, pueden también utilizarse otros elementos en las mezclas, que se manipulan moldeándolas para darles forma, en frío, pero luego la acción del calor la endurece y la hace resistente, pudiendo soportar altas temperaturas y no se oxidan, aunque se rompen si se caen o golpean con algún objeto duro. Se han utilizado por el hombre, desde la revolución neolítica, para fabricar recipientes y adornos, o figuras en muchos casos conectadas con la magia y la religiosidad, como la Diosa Madre, con cualidades femeninas exageradas, que fue encontrada en Tell Halaf, en Siria.

Concepto de cerámica

En sus inicios, alrededor del año 6.000 antes de la era cristiana, y ante la necesidad de almacenar los productos del hombre que se transformó en sedentario, y para hacer más fuertes las cestas en que guardaban sus provisiones, habrían revestido esas mismas cestas con arcilla y las secaban al sol. El moldeado era a mano, pero al inventarse la rueda, fue el torno en la Edad de los Metales, el que realizó esa actividad, a lo que se adicionó la invención del horno para efectuar la cocción, pues al principio se cocinaba la arcilla al Sol, o aproximándolas a las hogueras. A estos objetos se les añadían dibujos en trazos geométricos, mediante grabados, pinturas o incrustaciones. Muchos objetos cerámicos son muestran de distintas culturas, y pueden observarse en los museos, como en el Arqueológico Nacional de Bélgica, que muestra vasijas de cerámica, provenientes de Lieja. La actividad de trabajar la cerámica era la alfarería.

Increíblemente, así como la cerámica fue utilizada en Europa, también lo fue en Asia y en América, lugar este último donde aparentemente se inició en Ecuador, pero cuando en Europa comenzaba la Edad Antigua (aproximadamente hacia el 3.000 a. C).