Concepto de César

La palabra césar es de origen latino, proviene de “caesar” que significa “lo que se corta”, aludiendo al cabello. En la Antigua Roma, los nombre de las personas pertenecientes a la clase patricia se componían de un nombre que hoy llamamos de pila, que para ellos era el “praenomen”; una especie de apellido, que designaba a la familia o “gens” a la que se pertenecía, que era el “nomen”; y además un “cognomen” o apodo, que indicaba o el lugar de origen, o alguna hazaña realizada o una cualidad o defecto atribuido a un miembro de esa familia, y que los demás adquirían por herencia. En este caso, César, era un cognomen, por ejemplo, el que le correspondió a Cayo Julio César, militar, político, historiador, y miembro del Primer Triunvirato, junto a Pompeyo y Craso, forma política, que junto al Segundo Triunvirato, precedieron al Imperio Romano.

El hijo adoptivo de Julio César, Octavio, tomó el nombre de César y el de Augusto, como títulos, al ser coronado como primer emperador de los romanos.

En el sistema de Tetrarquías, impuesto por el emperador Diocleciano, que gobernó entre el 284 y el año 305, los césares en número de dos, eran nombrados con el objetivo de reemplazar a los dos emperadores, que gobernaban temporariamente, con el título de augustos.

Recordemos que aún en Roma no se había adoptado el cristianismo, por lo cual, y siendo un nombre pagano, fue prohibido por la iglesia católica desde los siglos VII al XV.

César es también el nombre de una ensalada inventada por Cesar Cardini, propietario de un restaurante italiano. Entre sus ingredientes figuran la lechuga romana y “croutons” (pancitos tostados).

Sin acento, o sea, el verbo cesar, proviene del latín “cessāre”, con el significado de que algo acabe o termine.