Concepto de confianza

La palabra confianza se originó en dos términos latinos: el prefijo de unión “con”, al que se le agregó “fides” con el significado de “fe” (“nt” hace alusión al agente que realiza la acción y el sufijo “ia” expresa que se trata de una cualidad).

¿Qué es?

La confianza, derivada del verbo confiar, implica creer en uno mismo, o en algo o en alguien, en cuanto a su bondad, aptitudes o lealtad. Esta creencia o expectativa se basa generalmente en presunciones generadas por eventos anteriores, que hacen suponer que quien tuvo un accionar o un rendimiento adecuado y positivo, seguirá manteniéndolo en el futuro. Por ejemplo: “Tengo confianza en mi hermano mayor, siempre me ha ayudado”, “Mi empleado a lo largo de estos cinco años en que estuvo a mi servicio ha sido leal y trabajador, se ha ganado mi confianza”, “Confío en esta marca de ropas, las que he comprado hasta ahora me han durado varios años” o “Tengo confianza en el resultado de mis exámenes escolares, he estudiado bastante”.

Concepto de confianza

Cuidado con la confianza ciega

Sin embargo, y a pesar de que es bueno sentir confianza, los excesos siempre son malos, pues cuando se confía demasiado en uno mismo, puede suceder que se enfrenten ciertas situaciones sin estar del todo preparado, como quien tiene tanta confianza en que su salud es buena, que no se hace chequeos médicos; o quien cree ser muy inteligente y por ello supone que va a poder tener un diploma sin estudiar.

La confianza excesiva en los demás también puede ser peligrosa, como quien le firma a un amigo un cheque en blanco, le presta algo valioso, o le da un poder general para actuar en su nombre, y el beneficiado lo llena por valores excesivos, no devuelve lo prestado o excede la voluntad del poderdante, perjudicándolo, respectivamente. En Derecho se conoce esta situación como estafa o abuso de confianza según los casos.

Confianza como trato informal e íntimo

También se habla de tener confianza con alguien, cuando existe un lazo de amistad e intimidad que permite compartir un trato informal y situaciones cotidianas y domésticas. Por ejemplo: “Tenemos suficiente confianza como para hablarnos sin rodeos” o “Ven a mi casa cuando quieras, ya hay confianza entre nosotros”.