Concepto de conformidad

La palabra conformidad, proviene en su etimología del latín “conformitatis” y significa parecerse, estar de acuerdo, aceptar, adherirse, simetría, por lo cual puede aplicarse en diversos contextos.

Decimos por ejemplo, que existe conformidad entre lo que una expresó en forma oral y luego se escribió al hacer una declaración, cuando no existen contradicciones en el discurso; también cuando una persona manifiesta estar de acuerdo con otra: “mi conformidad con tu pensamiento es total”; con una situación de hecho: “íntimamente siento conformidad con mi situación económica actual, colmé todas mis aspiraciones”; o con un vínculo: “acabo de prestar conformidad para unirme en matrimonio” o “di conformidad a la venta de mi casa”.

La conformidad en sentido sociológico es la conducta de aceptación que asumen los miembros de un grupo social, a las normas fijadas por el mismo (usos, costumbres, normas religiosas o jurídicas) aún cuando para ello deban modificar sus gustos, deseos o inclinaciones, con el fin de lograr su integración, como parte del proceso de socialización.

Cada grupo establece normas de conducta, y si la mayoría las respeta se dice que existe conformidad, ya sea que lo hagan por estar de acuerdo con ellas, por reconocer su necesidad, o por temor al castigo, que la sociedad impone como modo de control social. Es muy difícil que la conformidad sea total, ya sea a nivel individual o grupal. Sí las normas no se cumplen, se produce un desvío en la conducta, que si es generalizado podrá conducir a la anomia o al cambio por otras más aceptadas.