Concepto de conquista

Se utiliza la palabra conquistar, y por lo tanto conquista (Del latín conquistare=ganar) para designar a todo aquello con lo que se obtiene la posesión de algo (seres o cosas) en virtud de esfuerzo y dedicación, como cuando se dice que se ha conquistado el poder; o el corazón de alguien, ganándose su confianza e influyendo sobre su voluntad.

Las conquistas pueden ser pacíficas, como cuando se adueña del amor o cariño de otro individuo mediante bonitas palabras o actitudes galantes, o pueden ser armadas como cuando un estado obtiene territorios en virtud de la guerra.

Para los antiguos romanos el dominio más legítimo era el obtenido de los enemigos por la fuerza de las armas. La conquista territorial fue muy común a lo largo de la Historia, y la delimitación actual de los Estados, obedece en buena medida a resultados de confrontaciones bélicas. Es cierto que hubo en ciertos casos conquistas pacíficas como la aceptación voluntaria de los chinchas de incorporarse al Imperio Inca, por la presión económica de no perder el comercio, que era su principal actividad.

Los grandes imperios de la antigüedad, como el romano, extendieron sus fronteras en el vasto territorio europeo gracias al poderío de su ejército; y la conquista del territorio americano por parte de Europa se logró por su superioridad armamentista. El conquistador, una vez obtenida su conquista territorial, impone en casi todos los casos, su cultura a los pueblos conquistados que quedan sometidos a su autoridad, y muchas veces fueron obligados a pagar tributos a los vencedores.