Concepto de fidelidad

Surgido del latín “fidelitatis” la fidelidad es un sustantivo abstracto que se deriva de la cualidad de fiel, que es tener lealtad o adhesión sentimental verdadera, hacia alguien. La fidelidad va acompañada de sinceridad, comprensión, apoyo, ayuda, solidaridad, empatía y es contraria a la traición y al engaño. Está estrechamente vinculada al cumplimiento de lo prometido.

Tener fidelidad no es solo un sentimiento sino que exige un compromiso de seguimiento y de no abandono, y nació estrechamente unido al vínculo con la divinidad. Ser infiel fue aplicado quienes renegaban de Dios. Hoy se aplica en ámbitos muy diversos, por ejemplo:

Concepto de fidelidad

La fidelidad no es un rasgo que caracterice solo a las personas, sino que muchos animales, entre ellos especialmente el perro y el caballo, lo poseen, incluso en grados superiores, entre ellos y con respecto a los seres humanos, siendo capaces de acompañar y defender a su amo aún a costa de su propia vida.

La fidelidad es una exigencia de la unión matrimonial monogámica, ya que si se tiene relaciones amorosas con otras personas, se constituye la infidelidad en causal de divorcio. El adulterio fue hasta no hace mucho, un delito en muchos países de occidente, y en los países musulmanes la infidelidad de la esposa es castigada muy severamente, incluso con la muerte.

Si bien se usa como sinónimo de lealtad, ésta otra virtud se refiere no a vínculos sentimentales entre seres vivos sino al compromiso como una causa o una idea. Por ejemplo, alguien tiene fidelidad hacia su amigo porque lo quiere y lo acompaña en las buenas y en las malas, pero no tiene lealtad hacia sus ideas, ya que no las comparte. La lealtad tiene más que ver con lo que es correcto. Se puede tener lealtad pero no fidelidad, si se adhiere a la ideología de un partido político pero no se le tiene fidelidad al gobernante de turno.