Concepto de jinete

La palabra jinete se derivó del árabe hispánico “zanáti”, que eran lo miembro de una confederación de tribus africanas bereberes, conocidos como zanatas, celébres en el medioevo de al-Andalus por su habilidad para la cría de equinos y el dominio de la técnica de la equitación. Lugo pasó a nombrar a los soldados que peleaban cuerpo a cuerpo montando en caballos que tenían estribos cortos, por lo que tenían que doblar las piernas.

Jinete designa actualmente a toda persona que es hábil en la práctica de la cabalgata: “Mi tío es un gran jinete, en el ámbito rural es esencial saber montar a caballo, ya que ellos son los compañeros leales del hombre de campo”. También se aplica a quienes practican específicamente la equitación, donde se le enseña al jinete a guardar posturas correctas, y a reforzar habilidades personales, realizando deportes montando a caballo, como por ejemplo, saltos. Se considera a la equitación un deporte ecuestre. La doma clásica también forma parte de la equitación, y consiste en llegar a dominar al caballo, tranquilizándolo y volviéndolo obediente.

Concepto de jinete

En la Literatura abundan los títulos de obras donde los jinetes aparecen como protagonistas, por ejemplo: “los cuatro jinetes del Apocalipsis” (1916) es la novela del escritor español Vicente Blasco Ibáñez, desarrollada en el contexto de la Primera Guerra Mundial. Este mismo título es el de dos obras pictóricas alemanas, una de Alberto Durero (1471-1518) y otra del pintor romántico Peter von Cornelius (1783-1867).

“La leyenda del jinete sin cabeza” es el título de la obra del escritor estadounidense Washington Irving (1783-1859) que en 1999 fue llevada al cine bajo la dirección de Tim Burton. Narra la historia de un espectro que tiene aterroriza a la población pues cabalga en su caballo negro buscando su cabeza que le fue cortada, en otros humanos, a quienes decapita.