Concepto de Dios

La palabra Dios se originó según la Real Academia Española en el vocablo latino “Deus” que significa brillante. A su vez fue tomado de la palabra griega Zeus, dios del cielo, padre de todos los dioses. Entre los griegos Dios en general es “Theo”, de allí que las personas que no creen en la existencia de Dios son denominadas ateos, pues la partícula “a” significa “sin”, o sea, sin Dios.

Si queremos definir a Dios, podemos hacerlo como lo que no podemos explicar por la razón pero se nos impone como necesario, pues se lo considera como creador de todo lo creado, el primer motor en la filosofía aristotélica.

Es Dios el que todo lo ve, el que todo lo puede y el que tiene la única verdad. Los hombres se han preocupado desde los tiempos más remotos por descubrirlo, y las religiones lo reconocen a través de la fe, pues es indemostrable aún por la razón. El fundamento de la existencia de Dios puede ser por motivos cosmológicos, como necesidad de la existencia de un creador del universo y ontológicos como atributo de su perfección. En la filosofía kantiana el fundamento de Dios se halla en la conciencia moral.

En la antigüedad no existió un único Dios sino que los fenómenos naturales, incomprensibles en esa época para la razón humana, fueron explicados por vía de la fe. Así fueron dioses el Sol, la Luna, los truenos, las tempestades, la tierra, etcétera.

La religión judía, primera religión monoteísta que llamó a Dios, Jehová, y se prohibió representarlo en imágenes y escribir su nombre. El Dios padre para los cristianos envió a su hijo (Cristo) a la Tierra para redimir al hombre de sus pecados. La Biblia judeo-cristiana o Antiguo Testamento relata la creación del mundo por parte de Dios. El Dios del islamismo es Alá, que significa Dios.

La palabra adiós es un saludo de despedida con connotaciones religiosas.