Concepto de majestuoso

La palabra majestuoso nos remite al latín medieval, donde “maiestuosus” aludía a algo de grandes dimensiones, ya que era un vocablo derivado de “maiestas” (en nuestro idioma, “majestad”) a su vez procedente, de “maior” = “mayor”.

Lo majestuoso es algo que alude a la majestad, a lo grandioso o imponente, y apareció en nuestro idioma a mediados del siglo XIII. Se aplicó primero a lo sagrado, con específica referencia a Dios y lo por Él creado, para mostrarlo como un Ser Supremo y digno de adoración. La Biblia hace referencia a Dios como “Su Majestad en las alturas” o como “Majestad en los cielos”. En este mismo sentido podemos citar al poeta Gustavo Adolfo Becquer, quien admirando la Luna, la destacó por su luz tenue que despertaba su fantasía, en “el majestuoso conjunto de la creación”.

Concepto de majestuoso

Luego la majestuosidad fue una cualidad referida a reyes y emperadores, destacando con este tratamiento la potestad que el soberano ejercía sobre sus súbditos, y el respeto que ellos le debían; siendo en Roma el término que calificaba la dignidad del Estado mismo; para luego extenderse el término a todo lo que resulta admirable en su tamaño, elegancia y lujo, comparable con el atuendo, las solemnidades, y las comodidades de los reyes. Por ejemplo: “Luces un traje majestuoso en esta gala”, “El salón de fiesta presenta una majestuosidad tal, que me inhibe”, “Me regalaron un cuadro tan majestuoso que no combina con mi humilde casa”, “El león luce majestuoso, dominando con su imponente presencia en la inmensidad de la selva” o “Juan tiene un porte tan majestuoso que me resulta muy distante”.