Concepto de consorte

La palabra consorte procede del latín “consors” vocablo integrado por el prefijo “con” que indica un conjunto o una unión y el sustantivo “sortis” que designaba antiguamente al objeto que se extraía al azar de una urna o caja. Un “consors” en su significación originaria era un condominio, o sea una propiedad compartida por varios sujetos, o una participación conjunta con respecto a alguna cosa, compartiendo un fin común y la suerte de su destino.

En la actualidad, se llama consorte al esposo o a la esposa con respecto al otro cónyuge, compartiendo ambos una comunidad de vida. Ejemplos: “Fui de vacaciones con mi consorte, y llevamos también a nuestros hijos” o “Con mi consorte festejamos la bodas de plata de nuestra unión matrimonial”.

En las monarquías se llama consorte, al esposo o esposa de la Reina o del Rey. La Consorte del Rey es la Reina. En España se la llama Reina Consorte, y al esposo de la Reina se lo denomina Consorte de la Reina; su dignidad es la de Príncipe. El tratamiento de la Reina Consorte es el de Majestad y el del Consorte de la Reina es el de Alteza Real. Títulos similares tienen los reyes en el Reino Unido.

Por ejemplo, Alberto de Sajonia, esposo de la Reina Victoria del Reino Unido, que extendió su reinado desde el 20 de junio de 1837 hasta el 22 de enero de 1801, fecha en que falleció, fue conocido como Príncipe Consorte. Fue una pareja muy unida hasta que Alberto murió a la temprana edad de 42 años.

En Derecho, los litisconsortes, son las partes en el proceso, actores o demandados cuando actúan en conjunto con otros (tanto en la parte activa como pasiva). Pueden ser litisconsortes voluntarios si eligen hacer la demanda en forma conjunta, o necesarios, cuando es ineludible que se integren en dicha parte como actores o demandados, como ocurre en el caso que se demande la anulación de un contrato por simulación.