Concepto de sensualidad

La palabra sensualidad se originó en el latín “sensualitas”, vocablo compuesto por “sensus” que alude a los sentidos, por “alis” que indica que una cosa es relativa a otra, y por el sufijo de cualidad “dad”.

La sensualidad es aquella cualidad de las personas u objetos que los hacen atractivos a los sentidos, logrando emocionar a quien los percibe, lo que podría ocurrir al ver un bonito amanecer o los prados en flor, aunque en sentido más estricto la sensualidad esté más vinculada con aquello que despierta o provoca relajación, erotismo o deseo sexual.

Concepto de sensualidad

La sensualidad puede ser intrínseca y generar el magnetismo de modo natural, o puede provocarse de modo intencional, por ejemplo, poniéndose alguien ropas atrevidas y caminando con desparpajo.

El padre del psicoanálisis, Freud, diferenció el amor tierno del sensual, que es más efímero y desaparece una vez obtenido el placer buscado.

SensualidadLas personas sensuales no necesariamente deben ser físicamente hermosas, ya que la sensualidad tiene más que ver con esa seguridad, auto-confianza, simpatía, fineza y elegancia que las hace irresistibles. Por ejemplo: “Mi vecina es muy sensual, camina con un aire atrevido, luce ropas elegantes y sonríe de modo seductor”.

Pero no solo las personas tienen este poder, sino también los objetos, sobre todo cuando son artísticos. Los hombres han registrado la sensualidad en su arte desde sus primeras manifestaciones, a través de plasmar en pinturas o esculturas cuerpos desnudos y excitantes. La poesía y los escritos literarios en general, son también un medio de expresar la sensualidad y despertarla, utilizando imágenes sensoriales, metáforas y otros recursos literarios que estimulen las emociones de quien las lee. Federico García Lorca, por ejemplo, en “La Casa de Bernarda Alba”, mezcla muchos sentimientos en la historia: envidias, rencores, celos, maltrato, pero la sensualidad también está presente en la atracción de las mujeres por Pepe el Romano.