Concepto de copla

La copla, palabra que se originó en el latín “copula” que significa unión, es una composición popular, anónima, sencilla y breve, compuesta por estrofas de cuatro versos (cuartetas). En su segundo y cuarto versos las coplas tienen rima de carácter obligatorio, para ser fácilmente recordadas. Estas son las más frecuentes, y de arte menor (constan de versos de menos de ocho sílabas) Las de arte mayor constan de ocho versos dodecasílabos. Riman entre ellos, el segundo con el tercero, el sexto con el sétimo, y los restantes entre sí. Ejemplos de coplas breves:

“Canten mis señores cantores
Como canta el forastero
Con su cara descubierta,
Y levantando el sombrero”

“Cuando paso por su casa,
Y la observo en su ventana,
El corazón se me alegra,
Para entera una semana”

Las coplas nacieron en España, más precisamente en Andalucía, como parte de su literatura, expresando pasión y fuerza, y de allí llegó al continente americano, afianzándose en cada región con características particulares, pero siempre dentro de contextos humildes, como bares, fiestas o pulperías. El poeta y folklorista salteño, Jaime Dávalos las calificó de “luces poéticas” usadas por la gente de la tierra para adquirir coraje, quitarse las penas y respirar el corazón. La intencionalidad de las coplas, es justamente expresar sentimientos, ironías, dar consejos o hacer reír.

“Las coplas a la muerte de su padre” de Jorge Manrique (nacido en Palencia y que murió en combate, luchando a favor de la reina Isabel, es una destacada y famosa composición fúnebre del siglo XV, que hace alusión a lo efímero de la vida.

Por extensión se aplica a los chismes, palabras evasivas o habladurías.