Concepto de barco

Se denomina barco a toda construcción cóncava, de dimensiones variables, que permite transportar seres vivos o cosas, utilizando el agua como vía de desplazamiento. Se utilizan en su construcción gran variedad de materiales, con la única condición de que sean resistentes y floten en agua: madera, hormigón, fibra de vidrio. Sus fines son de recreación, turismo, comercio o militar.

El hombre utilizó los troncos de los árboles ahuecados como primeras embarcaciones, con un mástil, una vela y remos, teniendo una capacidad para llevar a veinte remeros; siendo el pueblo egipcio el primero en usarlos en su navegación por el Nilo, aunque no se descarta que los hubieran empleado para la navegación por mar.

Los fenicios, conocidos comerciantes de la antigüedad también construyeron naves a las que dotaron de velas de forma rectangular, para reemplazar a los remos; para comerciar y para fines bélicos.

Las galeras empleadas por los romanos en sus guerras son un gran ejemplo del poder que significaba contar con una poderosa flota para el dominio de los mares, aunque también las usaron con fines mercantiles.

Los dragares vikingos sembraron el terror en el siglo IX en los mares del norte, y fueron conocidos como “serpientes del mar”. Los fabricaban con planchas de madera, que superponían, y eran sumamente livianos. Portaban una enorme vela cuadrada sostenida por un mástil. La vela era usada en alta mar. Usaron mascarones de popa, que eran figuras de temibles animales tallados en la parte delantera de sus barcos.

La aparición de las ligeras carabelas, permitió la expansión ultramarina europea, de España y Portugal, en el siglo XV.

Los barcos de vapor, en siglo XIX cambiaron fundamentalmente la historia naviera, dotándolos de mayor velocidad, e independizándolos de la fuerza de los vientos.

La aparición de los motores que funcionan por combustión interna de un derivado del petróleo, a fines del siglo XIX, reemplazó a los barcos a vapor.