Concepto de peluquería

La palabra peluquería, se compone del prefijo “eria”, que indica que se trata de un oficio, sobre el término tomado del francés, “perruque”, para designar a la cabellera. La peluquería es el lugar donde el peluquero desarrolla su actividad de realizar diferentes tratamientos en el pelo o cabello, como corte, tintes, peinados, alisados, permanentes, embellecimiento capilar, etcétera, con objetivos estéticos. Las peluquerías pueden ser femeninas o masculinas, teniendo en este caso, también servicio de corte de barba y bigotes. La gente asiste a la peluquería por diversos motivos, a veces, de modo habitual, para mantener el pelo prolijo y sano; y otras, en ocasiones especiales, cuando debe asistir a una fiesta o gala.

Ejemplos de uso: “Mañana cumple años mi prima, y me haré un peinado en la peluquería, para concurrir a su festejo”, “Me han aparecido canas, así que teñiré mi pelo, en la peluquería, para disimularlas” o “Este año se usa el pelo más corto, así que concurriré a la peluquería para ponerme a la moda”.

Los servicios de la peluquería son brindados por el peluquero o la peluquera, que han adquirido el oficio con cursos teórico-prácticos, de una duración de alrededor de un año; pudiendo perfeccionarse con especializaciones.

Las peluquerías cuentan con un salón que debe tener al menos, los siguientes elementos: un sillón de altura regulable y giratorio, espejos, lava cabezas, tijeras, secadores de cabello, pinceles para tinturas, tinturas, champús, cremas de enjuague, ruleros, guantes, gorros, redecillas, cepillos y peines.

Analizando las primeras peluquerías de occidente, podemos decir que:

La población egipcia rapaba sus cabelleras, pero gobernantes y sacerdotes lucían hermosos peinados, y engrasaban sus cabellos, dándoles tonalidades rojizas con el empleo de henna. Si usaban pelucas, también éstas requerían peinados, que en general consistían en largos bucles. El peinado no solo representaba el buen gusto y la belleza, sino un determinado estatus social.

En la antigua Grecia, el pelo se cortaba con cuchillas, enmarcando la frente, llevándose el resto del cabello de las damas, largo y ondeado.

Las mujeres romanas se aclaraban el cabello usando cenizas de haya y el sebo de las cabras.

La Edad Media, con su austeridad, implicó que las técnicas de la peluquería se estancaran, resurgiendo con el Renacimiento.

Muchas peluquerías femeninas, cuentan, hoy, además, con servicio de maquillaje, depilado (actualmente también para hombres) y trabajos de manicura, siendo centros de estética.

Los perros también necesitan un lavado y corte de pelo, especialmente ciertas razas, con tendencia a enredarse. En estos casos, el cliente de las peluquerías caninas, puede resistirse a colaborar e intentar morder al peluquero, por lo cual se debe tener precaución y colocarle bozal antes de proceder al acicalamiento.