Concepto de de facto

La expresión “de facto” es latina” y significa de hecho. Es aquello que sucede en la realidad aún sin estar avalado por las normas jurídicas. Es un concepto opuesto a “de iure” que se traduce como “de acuerdo a derecho”.

Se puede dar por ejemplo en los siguientes casos. En una unión convivencial donde la pareja vive bajo el mismo techo e inicia una familia, sin registrarla formalmente como tal o como matrimonio; en el caso de un Juez cuando debe decidir una cuestión, y lo hace analizando la situación de facto, o sea, los hechos concretos que se le presentan para su análisis y resolución; o cuando un cargo es ocupado de un modo no previsto por las reglamentaciones y normas vigentes: “El cargo de gerente fue ocupado de facto por el primo del dueño, por cuestiones de urgencia, ante su muerte repentina”.

Un caso particular y donde más se emplea el término, es en los gobiernos de facto, donde las autoridades políticas de un Estado asumen el mando sin respetar el procedimiento legal establecido para ese fin. En las democracias representativas, el gobierno debe asumir por votación popular. Si esto no sucede y el mando es tomado por la fuerza, mediante lo que se conoce como golpe de Estado, el nuevo gobierno así constituido no será legal, sino de facto. En la práctica, los gobernantes aunque no sean legales, ejercen el poder. En la Argentina, las dictaduras militares que ejercieron durante el siglo XX el poder de facto, lograron convalidar sus decisiones por obra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. A partir de la reforma constitucional de 1994 los actos de un potencial gobierno de facto (los que se prohíben, siendo aquellos que los ejerzan considerados traidores a la patria) serán nulos.

Otro caso de gobierno de facto es cuando se lo ejerce por hallarse en una situación de vacío de poder, cuando por algún motivo el gobierno está ausente de modo indefinido (acéfalo) y sin haber dejado sustitución legal en el mismo, lo que en general es improbable. El vacío de poder, se ha usado como excusa, en los golpes militares argentinos para derrocar al gobernante, culpándolo de no estar ejerciendo realmente el mando.