Concepto de felonía

La felonía es el acto que realiza el felón, que procede etimológicamente del latín “fellonis” de donde pasó al francés como “félon” y luego a español.

Una felonía es una traición, acción inmoral que importa una deslealtad, una vil afrenta a la confianza que en alguien se había depositado. La traición siempre fue mal vista. En la Divina Comedia de Dante Alighieri los traidores están en lo más profundo del infierno, en un lugar helado.

Ejemplos: “Es una felonía haber votado en contra de los intereses de tu pueblo siendo diputado”, “La felonía del empleado fue increíble al vender a la competencia la fórmula secreta del producto” o “Cometió una felonía al desertar del ejército en plena guerra”.

En el siglo II antes de Cristo, mientras Roma se expandía por Hispania, encontró en Virato, líder de los lusitanos, una gran resistencia. Tres de sus lugartenientes aceptaron asesinarlo a cambio de que el cónsul romano, los recompense. Luego de cometer la felonía, y cuando fueron a cobrar su premio, recibieron como respuesta que “Roma no paga a traidores”.

La Biblia nos habla de la felonía de Judas Iscariote hacia Cristo, habiendo sido uno de sus apóstoles. Su felonía consistió en ser guía de los guardias que buscaban a Jesús, quien se hallaba con sus apóstoles en la cena de conmemoración de las pascuas judías, y les reveló quién era, besándolo. Su traición, por la que recibió una compensación en monedas de plata, le pesó tanto en su conciencia que intentó devolverlas, luego las tiró en el templo, y, por último, atosigado por el remordimiento, se suicidó.

En la Edad media, durante la vigencia del feudalismo, se conocía como felonía a las traiciones de los vasallos contra su Señor, a quien le habían hecho un juramento de lealtad. El Señor también había prometido cuidar a los vasallos, pero en general, como el sistema era muy jerárquico y vertical, si no cumplía, difícilmente fuera señalado como felón. Las acusaciones eran llevadas primero ante los sacerdotes quienes intentaban resolver la cuestión, y si eso no sucedía, el asunto se dirimía en la justicia.

El rey español, Fernando VII fue apodado por sus detractores “El Rey Felón”. Fue víctima de los franceses en la llamada “Farsa de Bayona” y encarcelado en 1808, siendo reemplazado por José Bonaparte, hermano de Napoleón Bonaparte, recuperando el trono en el mes de mayo de 1814. Tenía fama de pícaro y oportunista, y, aparentemente estando cautivo de los franceses, les fue sumiso, pidiéndole al emperador que lo tomara como hijo adoptivo. Sin embargo, otra parte del pueblo lo amó y admiró y lo apodaron “El Deseado”.