Concepto de estupor

La palabra estupor nos llegó desde el latín “stuporis”, vocablo integrado por el verbo “stupere” que indica la acción de aturdirse, más el sufijo de efecto, “or”.

En lo cotidiano, hablamos de estupor cuando nos paralizamos frente a aquello que nos causa asombro o sorpresa. No podemos reaccionar, y quedamos como petrificados, lo que a veces es intrascendente, pero que en ocasiones puede resultar riesgoso, si la causa del estupor es una situación peligrosa. Muchas cosas pueden causarnos ese efecto, por ejemplo: “Me invadió el estupor cuando el político anunció que aumentaría los impuestos al doble, mientras los salarios pierden valor frente a la inflación”, “Me causó estupor ver entrar a mi casa al hombre armado, y no atiné a hacer nada, quedé paralizado de miedo” o “El perro se abalanzó sobre mí, dispuesto a morderme, y del estupor no pude correr, me quedé muy quieto y el animal clavó sus dientes en mi rodilla, causándome una herida, por suerte, leve”.

En el ámbito médico, se denomina estupor, a aquel estado mental involuntario de disminución del estado de conciencia, donde la persona parece abstraída de la realidad, somnolienta, con la mirada perdida, sin hablar, y a veces hasta sin comer, y reaccionando solo a algunos estímulos, como aquellos que le generen dolor o un intenso miedo, por ejemplo, una explosión o un grito fuerte. Suele acompañar a ciertos trastornos orgánicos, como los accidentes cerebrovasculares o los tumores (estupor orgánico) a las enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia, o a las neurológicas, como la epilepsia catatónica, o a las virales o infecciosas, como la meningitis. También puede ser causado por intoxicación con metales pesados, accidentes o situaciones traumáticas. (estupor disociativo) o ser un síntoma de una depresión severa (estupor melancólico). Cuando la pérdida de la conciencia es total, el individuo está en coma.

En Literatura, la escritora belga, Amélie Nothomb, nacida en 1967, publicó en 1999 “Estupor y temblores”, su octava novela. Relata su propia historia, trabajando en una empresa en Japón, donde la adaptación laboral le será sumamente difícil, y sufrirá humillaciones de todo tipo de parte de sus superiores jerárquicos, estando ella cada vez más abajo en la cadena de mando, especialmente por su condición femenina y occidental.

“El estupor y la maravilla” es una novela publicada en 2007, del escritor español y sacerdote católico, Pablo d'Ors, nacido en el año 1963. Trata de las memorias de un solitario empleado de museo, con un mundo interior riquísimo, alimentado por su imaginación y sus experiencias, tras 25 años de rodearse de paredes húmedas, cuadros, visitantes y compañeros, sobre los que inventa historias, y hace de un mundo aburrido, algo interesante.