Concepto de almácigo

En la lengua árabe, es en donde encuentra su etimología, la palabra almácigo. Un “almásqa” era un depósito de agua, o también un campo de siembra, siendo una derivación de este sentido el que se le da, actualmente, en nuestro idioma; ya que un almácigo es un semillero, o sea, un sitio donde se guardan semillas, y, especialmente donde éstas se colocan para que germinen, debiendo ser un sitio fértil y adecuado para esa finalidad. Es un lugar transitorio, ya que una vez que la planta termine su primera fase de desarrollo (tenga algunas hojas) se trasplantará a su lugar de definitivo de permanencia, que puede ser, por ejemplo, una huerta. Esto permite un mayor cuidado de la evolución de las semillas previamente seleccionadas, con un mayor control de riego, del clima (protegiéndolas de heladas, sol intenso, tormentas) y de plagas.

Las plantas que son más beneficiadas con la germinación en almácigos son: tomate, lechuga, acelga, repollo, calabacines, pimientos, brócoli, pepinos y repollo.

Algunos almácigos son portátiles, lo que permite su traslado. Son adecuados para pequeñas siembras, y, para ello, se necesita un contenedor, que puede ser un cajón o caja de madera o de plástico, siempre con perforaciones inferiores para drenaje de la tierra que contienen, que se recomienda sea compost, y se colocan las semillas en línea, tapadas con la tierra. En algunos casos, como el de los calabacines, se recomienda no poner en el almácigo más de una o dos semillas. Miden aproximadamente un largo de cuatro metros, un ancho de un metro y al menos diez centímetros de profundidad. A algunos se los destina a esa función en forma permanente, por lo cual se necesita usar materiales más resistentes.

Dentro de las especies vegetales, se conoce como almácigo, a un arbusto rústico, cuyo nombre científico es “Pistacia lentiscus”, que crece como mata. Es propio de la zona mediterránea, y su altura varía entre uno y cinco metros, de follaje perenne, y de flores pequeñas, amarillentas, o rojas oscuras. Su fruto es una drupa, que se torna negra al madurar; siendo primero, roja, y que sirve de alimento a las aves, pero no al ser humano, aunque se usa el látex, como goma de mascar, y también en odontología. Además, para fabricar barnices, y como aromatizante. Se cree que tiene efecto anestésico y curativo de heridas.

Otro árbol conocido como almácigo o palo mulato, de nombre científico “Bursera simaruba”, abunda en las zonas tropicales del continente americano. Mide unos doce metros de altura, y posee hojas brillantes que se mantienen todo el año. De su tronco resinoso, se extrae un aceite, que se cree es bueno para el resfrío y problemas digestivos. También se usa para elaborar barnices; y sus frutos y hojas, para alimento de animales.