Concepto de canilla

La palabra canilla, llegó al castellano, desde el latín “cannella”, diminutivo de “canna” que alude a una caña o junco.

Se le dice canilla a los huesos de las extremidades, piernas y brazos, que se caracterizan por ser largos, en especial referido a la tibia, que es un hueso triangular ubicado en la parte anterior e interna de la pierna, conectando, en los humanos, la rodilla, con los huesos del tobillo. Mide aproximadamente, en un individuo de 1,70 m. unos 40 centímetros.

Ejemplos: “El jugador de fútbol, recibió una patada en su canilla derecha, y debió ser reemplazado” o “Me pasé una pomada desinflamante, por las canillas, pues me dolían mucho”

Las piernas muy delgadas también son referenciadas como “canillas”. Ejemplos: “El niño, usaba pantalones cortos, y mostraba sus frágiles y pálidas canillas” o “Debo engordar un poco, pues me da vergüenza que se vean mis canillas, que, además están un poco torcidas”.

En Zoología, la canilla del ala de las aves, es su hueso principal y de mayor longitud.

En las máquinas de coser, por su parecido con un largo hueso, se les dice canillas a algunos carretes de hilos.

En algunos países, como, por ejemplo, en Argentina, Uruguay, Paraguay, Colombia y Bolivia, una canilla es un artefacto que permite regular la entrada y salida del agua que llega desde las redes de distribución al uso particular, ya sea de casas o instituciones. También puede referirse a la llave de paso de cualquier tubería. En otros lugares se los llama grifos, llaves, plumas o chorros. En general son de metal, polímeros o cerámica. Hay varias clases de canillas. Algunas permiten solo el paso de agua fría, o de agua caliente, con o sin mezcladores, por lo que, si se quiere contar con agua fría y caliente, se deben instalar dos canillas; otras, son mono-comandos, que permiten, con una misma canilla, se regule tanto el caudal de agua, como su temperatura.

Ejemplos. “No dejes abierta la canilla si no estás usando el agua, es un derroche de un preciado recurso”, “Debo arreglar mi canilla, pues gotea”, “La canilla del patio de mi casa permite solo el paso de agua fría” o “Cambiaré las canillas de la cocina, pues se han oxidado”.

Coloquialmente, y procedente del lunfardo, en Argentina y Uruguay, los canillitas son los vendedores de periódicos, especialmente aplicado a lo que vociferan las noticias, para atraer la atención de potenciales clientes, aunque, también, puede usarse para nombrar a los puestos de venta fijos.