Concepto de interpelación

Interpelación, es la acción y también el resultado de interpelar, verbo que procede del vocablo latino “interpellare”, integrado por el prefijo “inter”, que se traduce como nuestra preposición “entre”, y por “pellare” en el sentido de impulsar un movimiento, haciendo referencia a pedir explicaciones o a exigir determinadas conductas de acción u omisión.

Ejemplos de uso:

“Se hizo una interpelación pública por parte de las autoridades policiales, para que se presenten los testigos del accidente, a efectos de dilucidar lo que realmente sucedió”, “Interpelamos a la solidaridad pública para encontrar los suficientes dadores de sangre que se necesitan tras la tragedia”, “El jefe interpeló a su empleado para saber qué había sucedido con el dinero que desapareció de la caja de la entidad”, “Me han interpelado para que deje de molestar a mis vecinos tocando la batería a altas horas de la noche” o “Haré una interpelación a tu sentido común para que actúes de modo más respetuoso”.

Un caso específico de interpelación, es la parlamentaria, nacida dentro del sistema parlamentarista inglés, que consiste en interrogar a un miembro del Consejo de Ministros o del gabinete (los ministros integran el Poder Ejecutivo) según el caso, a efectos de obtener una rendición de cuentas sobre su accionar, para controlar la gestión gubernamental, lo que realiza el cuerpo legislativo del país del que se trate. Es más común que exista interpelación en los países con sistema parlamentario, puesto que los integrantes del gobierno son escogidos dentro del propio Parlamento. En el Reino Unido, la Cámara de los Comunes puede realizar cuestionamientos a los integrantes del gabinete real, quienes están obligados a responder las preguntas que se les planteen.

Un caso emblemático fue el ocurrido en 2017, donde, en la Cámara de los Comunes, la primera ministra británica Theresa May fue interpelada por el líder laborista Jeremy Corbyn, quien le dijo: “si no puede liderar, tiene que irse”, acusándola de que la población pasa necesidades.

En los sistemas presidencialistas, con más marcada división de poderes, y supremacía del ejecutivo, también se usa la interpelación, pero como un medio de otorgar poder a las minorías dentro del Congreso o Asamblea Legislativa, para controlar al gobierno, abriendo un debate sobre el accionar del funcionario o funcionarios involucrados, a quien o quienes, podrá someter, en su caso, a juicio político.

En la Constitución Nacional argentina, por ejemplo, se contempla la posibilidad de interpelación al Jefe de Gabinete de Ministros en el artículo 101, donde se expresa la obligación del Jefe de gabinete de asistir por lo menos una vez por mes, a cada Cámara (de Diputados y de Senadores) de modo alternado, con el fin de comunicar sobre la marcha del gobierno. Además de esto, se contempla la posibilidad de ser interpelado, debiéndose contar para ello con el voto de la mayoría absoluta de los integrantes de alguna de las cámaras, en el marco de una moción de censura (exigencia de responsabilidad política).