Concepto de parcela

El origen remoto de la palabra parcela se encuentra en el latín vulgar “particella” derivada de “pars” en el sentido de “parte” o “porción” de la cual es su diminutivo, o sea su significado es “partecita”. Del latín la tomó el francés como “parcelle” para llegar de allí a nuestro idioma.

Parcela es un término muy usado cuando se trata de deslindar terrenos, ya que una parcela es una parte de los mismos.
Los terrenos en ocasiones presentan límites naturales, por ejemplo, cuando un arroyo pasa por allí, pero en la mayoría de los casos, cuando existe un terreno de grandes dimensiones, es usual que se lo divida en parcelas o lotes, para venderlo o arrendarlo por partes, y que resulte más productivo o económicamente más sustentable. Los agrimensores se ocupan de estas divisiones. Los grandes terrenos, destinados al cultivo se llaman latifundios.

Al dividir el terreno urbano o rural se realiza una parcelación, o sea una división física del terreno más grande que se delimita en unidades de menor extensión, fijándose en las reglamentaciones la extensión mínima que se permite fragmentar. Sin embargo, en zonas rurales, puede no existir un límite material que separe las parcelas, por ejemplo, un alambrado o un muro, sino que están delimitadas por los diferentes cultivos que en ellas se practican o por algún accidente natural. Estas parcelas se denominan abiertas. Las parcelas no necesariamente tienen límites regulares y rectos.

Las parcelas construidas o destinadas a edificación toman el nombre de solares. La parcela rústica o urbana inscripta en el registro de propiedad como dominio de una persona es una finca. De acuerdo a su ubicación y dimensiones debe abonar un tributo.

Por extensión se aplica a cualquier parte de una totalidad: “Tengo una parcela de mercadería para vender”, “Has parcelado lo que tenías que estudiar, y lo has agrupado por temas” o “Junté una parcela de ropa para llevar al viaje”.