Concepto de plebiscito

la palabra plebiscito procede etimológicamente del latín “plebiscitum”, vocablo integrado por “plebis” en el sentido de “plebe” clase social sin privilegios, diferenciada de los patricios, descendientes de los fundadores de Roma y que gozaban de los más amplios derechos. A esto se le añade el término “scitum” que puede traducirse como ley o decreto.

Los plebeyos, cansados de ser marginados, decidieron en el año 494 antes de Cristo, retirarse al monte Sacro, dejando a los patricios sin hombres para el ejército y paralizando la producción de alimentos. Gracias a ello, les ofrecieron volver, lo que aceptaron bajo ciertas condiciones. Entre los beneficios que obtuvieron, uno de ellos fue la creación de una magistratura plebeya, los tribunos de la plebe, que convocaba a los concilios de la plebe, para tratar asuntos de incumbencia exclusiva de esa case social, dictando leyes conocidas como plebiscitos que no eran obligatorias para los patricios, hasta que sí lo fueron, por la ley Hortensia, del año 286 antes de Cristo.

Los plebiscitos modernos, nacieron como una forma de lograr mayor participación de la ciudadanía en los temas de gobierno, dentro de las democracias indirectas, donde el pueblo delega el poder en los representantes que elige por mayoría.

El gobierno, ante un asunto importante, puede, a través de un plebiscito solicitar la opinión de la ciudadanía que votará por sí o por no a la propuesta. No se trata de dar su opinión sobre una ley en cuanto a su aprobación, rechazo o modificación, pues en ese caso sería un referéndum.

En Argentina, por ejemplo, el 25 de noviembre de 1985, se realizó un plebiscito no vinculante (el gobierno no estaba obligado a decidir según el resultado de la votación) a nivel nacional, consultando a la ciudadanía si estaba de acuerdo con firmar un tratado de paz y amistad con Chile, país con quien se sostenía una disputa por el canal de Beagle. El 81 % de la ciudadanía votó por llegar al acuerdo de paz.